Tras la media sanción en Diputados, Prat Gay y sus asesores fueron a la Cámara alta a defender el proyecto impulsado por el Gobierno y se trenzaron con distintos parlamentarios de la oposición.

Este martes comenzó a debatirse en el Senado el acuerdo que impulsa el Gobierno con los fondos buitre – que ya cuenta con media sanción de Diputados-, en una jornada que contó con la participación del ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay y del procurador del Tesoro, Carlos Balbín, quienes protagonizaron fuertes cruces con algunos parlamentarios en varios tramos de sus exposiciones.
Uno de ellos fue con el senador Miguel Pichetto, quien interpeló a Balbín y le solicitó presentar un dictamen “serio y no un informe de cuatro carillas” ante el Parlamento sobre los riesgos de la operatoria, las condiciones jurídicas y la viabilidad del acuerdo con los fondos especulativos, para luego discutir con el ministro Prat Gay por la medida adoptada por la Cámara de Apelaciones de Nueva York, quien el pasado viernes hizo lugar al pedido de stay de los holdouts.
En este sentido, Pichetto solicitó que el Gobierno otorgue las garantías necesarias y asegure que “no van a haber más medidas cautelares que impidan a la Argentina pagar al resto de los acreedores” y acusó a Prat Gay de minimizar las consecuencias de las decisiones adoptadas por la Cámara: “Ministro, usted sabe que yo respeto su trayectoria, sus conocimientos y su inteligencia. A mí me molesta a esta altura de mi vida que subestimen la mía“, retrucó el ex candidato a gobernador de Río Negro.
“Hagamos el debate no minimizando los temas, nosotros estamos con una mirada positiva, no venimos a poner clavos para que pinchen la goma”, le advirtió Pichetto a Prat Gay en medio de la jornada.
Otro de los contrapuntos generados se dio cuando el senador por Chubut Mario Pais se mostró en desacuerdo con el rol ejercido por el procurador Balbín: “Debería ser el abogado de todos los argentinos y no se encuentra actuando como tal”, disparó Pais, en línea con lo expresado por Pichetto y varios diputados anteriormente en la Cámara baja. En el mismo sentido se expresó la senadoraBeatriz Mirkin, de Tucumán, quien instó al Gobierno nacional a presentar “garantías” antes de aprobar cualquier tipo de acuerdo.
Es que, el procurador presentó ante la Cámara un escrito de cuatro páginas-que no tiene carácter de dictamen como pidieron los Senadores- en donde no respalda ni rechaza los argumentos del estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton, la firma jurídica que representa al país ante el los tribunales norteamericanos, sobre la posibilidad que se abran nuevos juicios por parte del 93 por ciento de los acreedores que sí entró en los canjes de deuda anteriores: “Ningún profesional del derecho puede dar un juicio de certezas sobre litigiosidad”, expresó Balbín, lo que dejó disconforme a gran parte de la bancada del Frente Para la Victoria.
Por su parte, el senador por Formosa, José Mayans, recordó las negociaciones encaradas por las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner que lograron encausar y reestructurar la deuda con los acreedores y reducirla en un 70 por ciento y reinvindicó la posición adoptada por la ex mandataria frente al conflicto con los denominados holdouts.

Festejo buitre en Diputados

La votación se hizo a las 8, luego de una sesión que duró toda la noche. Al oficialismo lo acompañaron los bloques de Massa, de Bossio y el de Binner y Stolbizer. En el rechazo se reunieron el Frente para la Victoria y el FIT.

Tras casi 20 horas de debate, a las 8 de la mañana de ayer, el proyecto del gobierno de Mauricio Macri para conseguir la derogación de las leyes Cerrojo y de Pago Soberano obtuvo en la Cámara baja 165 votos a favor. Una cosecha que, con las modificaciones introducidas al texto original, incluyó al massista Frente Renovador, el peronismo disidente que encabeza Diego Bossio, el peronismo disidente, los Progresistas del Socialismo y el GEN, y partidos provinciales como los neuquinos del MPN y santiagueños del Frente Cívico –ex aliados kirchneristas– detrás de la iniciativa oficial. Hubo 87 votos en contra, que unieron al Frente para la Victoria (FpV) y sus aliados fieles, al Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), Libres del Sur y Proyecto Sur en rechazo al acuerdo del gobierno con los holdouts. Tanto el Frente Renovador como el Frente para la Victoria tuvieron deserciones a la hora de votar.

La sesión se cerró a las 9.30, cuando la discusión en particular de los 20 artículos terminó de incorporar las modificaciones que el propio ministro de Interior, Rogelio Frigerio, se encargó pactar y redactar con Sergio Massa y con Bossio, el martes por la tarde en el Congreso. El presidente de la comisión de Presupuesto, el macrista Luciano Laspina, no escatimó elogios a las propuestas de los opositores amigables que se incorporaron al proyecto. Renovadores, peronistas disidentes y los Progresistas agradecieron el convite a sumar “ideas” en la redacción de la ley.

Las modificaciones principales se introdujeron en el artículo 2 del proyecto a pedido del massismo. Allí se establece que los distintos artículos de “la presente ley, entrarán en vigencia a partir de la confirmación por parte de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de los Estados Unidos de América del efectivo levantamiento de todas las medidas cautelares (“injunctions”) dictadas contra la República Argentina”. En un intento de reducir los riesgos de futuros litigios si la justicia estadounidense bloquea la ruta de pago a los bonistas que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010.

El reclamo de los “opo-dialoguistas” de ponerle límites al endeudamiento quedó por encima de lo que proponían. El monto de endeudamiento “que sea necesario para cumplir con los pagos requeridos bajo la presente ley y en la medida que dichos pagos no excedan el monto de doce mil quinientos millones de dólares”, quedó redactado con su correspondiente ampliación presupuestaria.

Una propuesta de varios –pero que Laspina adjudicó al socialismo– fue la creación de una Comisión Bicameral Permanente de Seguimiento de la Deuda Externa, que integrarán diez diputados y diez senadores en representación proporcional a la composición de las cámaras. También, el presunto compromiso del oficialismo de analizar en el futuro el artículo 37 de la Ley de Administración Financiera que adjudica “superpoderes” al Ejecutivo.

El oficialismo terminó por desechar la propuesta del diputado puntano Luis Lusquiños (que responde a los Rodríguez Saá) de derogar también la ley 27.207 que adhiere a la resolución de las Naciones Unidas –propuesta por Argentina– sobre los Principios Básicos de los Procesos de Reestructuración de la Deuda Soberana. Desde Cambiemos consideraron que no era necesaria porque “no es retroactiva” al litigio con los buitres.

Debate

Los cierres de los discursos parlamentarios fueron por la mañana tras una larga trasnoche de sesión. “Creo que fue muy mala negociación, el posicionamiento de estado de necesidad para arribar rápido a un acuerdo debilitó la capacidad negociadora”, sostuvo el presidente del bloque del FpV, Héctor Recalde, a modo de conclusión luego de repasar la historia de la deuda externa desde Martínez de Hoz a Domingo Cavallo, pasando por Raúl Alfonsín –a quien rindió homenaje– y Carlos Menem, y su arreglo a favor de los acreedores en 1992 con el Plan Brady, para llegar a Fernando de la Rúa que “terminó con 132 mil millones de dólares y la caída en default”. Recalde cuestionó las expectativas de inversiones que el oficialismo anticipa si se cierra al acuerdo con los holdouts porque “ningún inversor argentino o extranjero deja de realizar sus inversiones por el pago a los buitres” y calificó de “espejismo” los “aplausos en Davos” y los comparó con otros episodios similares del pasado, incluso durante la dictadura. Aseguró que para los fondos buitre este arreglo representa “un pago tres veces mayor al que aceptó más del 92 por ciento de la deuda original”. Por último, pidió “no pasar por alto los posibles reclamos de los acreedores reestructurados” y advirtió que se generaba “inseguridad judicial, no solo con los acreedores anteriores, sino los actuales”.

El radical Mario Negri fue el encargado de defender el proyecto macrista y como estrategia optó por el ataque a la gestión kirchnerista. “Tuvimos 24 horas de reunión plenaria de comisiones, divididas en dos días y en turnos de ocho horas. Ahora estamos a cuatro horas de que se cumplan otras 24 horas de trabajo en la sesión; es decir que llevamos 48 de debate, con improperios y algunos desvaríos en el medio, como no eran de faltar, propios de la hora supongo o de la terapia colectiva que en la casa o en el domicilio no se puede realizar”, dijo Negri para chicanear al kirchnerismo. El radical fue uno de los diputados que se cansó de criticar el “tratamiento express” que el kirchnerismo le imprimía a sus proyectos, ayer se mostraba exhausto por las jornadas de trabajo que se autoimpuso el oficialismo en su tratamiento “super express” apremiado por las fechas que pactó para el pago con los buitres.

“Les guste o no les guste, despilfarraron la plata de los argentinos”, atacó el diputado cordobés para responder a las críticas del FpV. Negri sostuvo que con el acuerdo con buitres se daba una “importante quita del 38 por ciento de interés y 27 por ciento del capital” y aseguró que “fracasó la estrategia” de la ley de Pago Soberano, para justificar la decisión oficialista de derogarla. El punteo de los votos que Negri monitoreó a lo largo de la sesión junto al jefe de los diputados PRO, Nicolás Massot, le garantizaban una cómoda victoria que también tuvo sus sorpresas.

El ex gobernador de Misiones Maurice Closs encabezó el lote de cinco diputados del FpV que se sumó a la propuesta oficial y que incluyó a los también misioneros Silvia Risko y Jorge Franco, la tucumana Miriam Gallardo y la sanjuanina Graciela Caselles. Al momento de votar, los massistas Felipe Solá, Facundo Moyano y Héctor Daer se ausentaron del recinto, lo mismo que el bonaerense Eduardo Fabiani, que responde a Darío Giustozzi. El ex secretario de Transporte Alejandro Ramos (FpV) que figuró como ausente en la votación, logró al final de la sesión que reconocieran su voto en contra: su escaso peso corporal no alcanzó para que su banca lo reconociera como presente.

Página 12

“Existe un riesgo potencial de que otros bonistas exijan cobrar lo mismo”

El jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Héctor Recalde, advirtió por los “riesgos potenciales” que traerá la aprobación del acuerdo con los fondos buitres y aseguró que el gobierno de Mauricio Macri realizó una “mala negociación” con los holdouts.

Durante su alocución en el cierre del debate en la Cámara baja, Recalde realizó un repaso por la historia de la deuda externa argentina, destacando que con Juan Domingo Perón “es el único momento en que la deuda llega a 0”.

“La deuda sólo desciende bajo el gobierno de (Arturo) Illia, también se redujo en el de Cámpora, aunque sólo duró 49 días”, afirmó, y luego citó a la doctrina Drago, que según aseguró, es de vigente aplicación.

“En la dictadura se tomó deuda que contribuyó a la represión con la excusa de tomarla para las empresas públicas”, recordó, y resaltó su proyecto de ley para que el Congreso investigue a los empresarios y civiles que colaboraron con los delitos de lesa humanidad. “Es importante que se constituya la comisión bicameral que castigue las complicidades civiles durante la dictadura militar”, señaló.

Luego, recordó que “(Raúl) Alfonsín intentó pelear cuestionando la legitimidad de la deuda” y que “(Carlos) Menem llevó la deuda a u$s 122.000 millones”.

Por último, sostuvo que “le correspondió a Néstor y Cristina Kirchner encauzar la deuda heredada”.

“El siglo XXI está caracterizado por una goblalización de las relaciones políticas y comerciales con falta de distribución y riqueza, en beneficio del capital internacional”, consideró, y agregó: “Los problemas del endeudamiento externo son moneda común hoy en día”.

“Tal como dice la ONU, los Estados tenemos derecho a reestructurar la deuda sin sufrir medidas abusivas”, indicó, y rememoró al economista fallecido Aldo Ferrer. “Estuvo por venir a la Comisión, pero su estado de salud le impidió hacerlo”, dijo, y lo citó: “El pago a los buitres no es suficiente para que las agencias de riesgo habilitan inversiones en Argentina”.

“Los aplausos de Davos y las complacencias del FMI son un espejismo”, alertó Recalde, y aseveró que el Congreso “deberá ahora aceptar la imposición de (Thomas) Griesa o elegir la soberanía nacional”.

Por otra parte, remarcó que desde el FpV se solicitó la opinión de los abogados del Estado, pero que el Poder Ejecutivo se negó a darla. “Hemos pedido un dictamen de la Procuración del Tesoro, que se han declarado incompetentes”, alegó.

“Nadie descarta que existe un riesgo potencial de que otros bonistas exijan cobrar lo mismo”, advirtió, y se quejó que “le vamos a pagar los honorarios a los abogados que embargaron la fragata!”.

“¿La solución es justa? No, no es justo, creo que fue una muy mala negociación”, sentenció el diputado kirchnerista.

Ámbito

Kicillof advirtió que Macri busca volver al FMI: “El endeudamiento externo vino a generar más pobreza”

El exministro de Economía y actual diputado del FpV alertó que el acuerdo con los holdouts impulsará litigios con los bonistas que entraron a los canjes de 2005 y 2010. “No me cabe duda de que van a venir con el tema del Fondo y que si no, van a pasar las mil desgracias”, advirtió.

En nombre del Frente para la Victoria, Axel Kicillof encabezó el rechazo al proyecto que habilita al Gobierno a tomar deuda externa para pagarle 11.864 millones de dólares a los holdouts y salir así del default: “el endeudamiento externo de la Argentina vino a desindustrializar el país, a generar más pobreza”, aseguró el economista, que vinculó la propuesta oficial a una orden de jueces y acreedores extranjeros.

El legislador nacional y exministro de Economía de Cristina Kirchner -que negoció hasta el año pasado con los fondos buitres en Nueva York- defendió además la política de deuda de las gestiones kirchneristas. “Es mentira que los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner no resolvieron el tema de la deuda”, afirmó en la sesión de la Cámara de Diputados de este martes, luego de que el oficialismo justificara la iniciativa para no caer en el ajuste del gasto público.

Recordó entonces que los gobiernos K lograron que el 93 por ciento de los bonistas ingresaran a los canjes de 2005 y 2010 y que además impidieron que los fondos buitre “nos llevaran a los problemas que probablemente este proyecto nos puede llevar”, en alusión a la posibilidad de que los primeros acreedores exijan las mismas condiciones de pago que obtendrán los holdouts con este acuerdo.

“Decir que no rige la cláusula RUFO no nos protege del peligro de que el 93 por ciento venga a reclamar lo mismo que Singer”, alertó Kicillof al oficialismo, al hacer referencia a la cláusula que impedía al país a pagarle a los tenedores de bonos en default con mejores condiciones que a los tenedores que entraron a los canjes. En este marco, el diputado denunció que este acuerdo significa pagarle 235.000 millones de dólares “al señor Singer por premio por habernos hostigado todos estos años”. “¿Tenemos que ser tan humillados como país?”, cuestionó.

“Este proyecto, para pagar esta enormidad y con estos riesgos, no pone ningún límite a la emisión (de deuda)”, advirtió por otra parte. Luego subrayó que “cuando el gobierno de Macri anuncia la devaluación dice que cuenta en cuatro semanas con 25.000 millones de dólares” pero que nada de eso ocurrió. Entonces lanzó una serie de interrogantes, a modo de advertencia. “¿No será que algún banco nos pidió que arreglemos rapidito con los buitre para que nos presten?”, “¿No es esta la vuelta al FMI encubierta?”, “¿Cómo vamos a decir tan ligeramente que el endeudamiento externo es la panacea cuando los que nos prestan es el HSBC, el JP Morgan (bancos que financiaron operaciones durante la convertibilidad)?”, lanzó Kicillof.

Y remarcó: “muchos de los que apoyan estos son los que apoyaron e hicieron el megacanje, el blindaje” durante el gobierno de De la Rúa, que aseguró “nos trajo más desempleo, más pobreza”. “¿Por qué vamos a caer de nuevo en la misma trampa, siguiendo a la misma zanahoria?”, continuó el diputado, que avisó: “no me cabe duda de que van a venir con el tema del Fondo (Monetario Internacional) y que si no, van a pasar las mil desgracias”.

“Vivimos la leyes de flexibilización laboral con los mismo vericuetos”, rememoró. Asimismo, el economista kirchnerista pidió “respetar los principios de la ONU” en materia de reestructuración de deuda soberana. “Estamos violando el orden público, pagando en forma inequitativa, flagrantemente”, lamentó, en alusión a las diferencias de pago entre el 93 por ciento de los acreedores que entrar a los canjes y el 7 por ciento de los holdouts.

Primerafuente