En un documento de más de 60 páginas, los sindicalistas detallan lo ocurrido en materia laboral en los primeros 100 días de gobierno de Macri, que evalúan como “un plan sistemático de cambio del patrón de distribución de la riqueza”.

Mientras el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, se prepara para anunciar mañana el saldo de trabajadores que dejó en la calle el proceso de “revisión” de contratos en el Estado nacional, los titulares de la CTA de los Trabajadores y de la CTA Autónoma, Hugo Yasky y Pablo Micheli, y el secretario general de ATE Capital, Daniel Catalano, denunciarán hoy al Gobierno ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por “las vulneraciones al derecho al trabajo” que implicó no sólo la ola de despidos, sino el conjunto de las medidas macroeconómicas. “Todas y cada una de las medidas adoptadas por el Gobierno repercuten de forma negativa en la oferta de mano de obra, generan vulnerabilidad en el sector trabajador y aumentan el desempleo, violando derechos humanos fundamentales”, sostiene el documento de más de 60 páginas que presentará ATE Capital ante las autoridades de la OIT en el país, a quienes pedirá que la organización se expida condenando el ajuste que impulsó el gobierno de Mauricio Macri en sus primeros cien días.

Entre las medidas que caracteriza como “regresivas” para los trabajadores, el escrito enumera “la devaluación y eliminación de los derechos de exportación”, la “apertura económica”, la “desregulación del mercado de capitales” y la “reducción del gasto público”, todos ejes que el propio Presidente señala públicamente como parte de su plan hacia la “pobreza cero”.

“El actual Gobierno, desde su asunción el 10 de diciembre de 2015, desarrolló un conjunto de medidas económicas, sociales, financieras y previsionales que analizadas en su conjunto, materializan un plan sistemático de cambio del patrón de distribución de la riqueza, que causa gravísimas violaciones y restricciones a derechos humanos fundamentales, entre ellos el derecho al trabajo y la promoción del empleo, consagrado en diferentes convenios y recomendaciones de la OIT”, denuncian los sindicatos en el documento, que será presentado hoy durante la audiencia que Catalano, Yasky y Micheli tendrán con el director de la OIT Argentina, Pedro Furtado.

Entre otras preocupaciones, Furtado escuchará de boca de los dirigentes que desde la llegada de Cambiemos al poder “se vulneran tratados internacionales y derechos garantizados por la Constitución” en función de beneficiar a las patronales del sector agroexportador y financiero, a la par de la “discriminación y la falta de justificativos” con que se dieron los despidos, algo sobre lo que el titular de la organización a nivel mundial, Guy Ryder, insiste públicamente y que se encargó de resaltar en su última visita al país, en diciembre del año pasado.

En sus fundamentos, la denuncia advierte sobre la violación de por lo menos seis de los convenios fundamentales de la OIT, a los que el país suscribe. Entre los principales que cita se encuentra el Convenio 122 sobre el desempleo, que data de la década del 60, y requiere a los Estados miembros que “la política de empleo constituya un elemento esencial de toda política destinada a promover el aumento de los ingresos nacionales y su distribución equitativa”.

Ajuste y represión

En paralelo, cientos de estatales realizarán hoy distintas actividades durante todo el día frente a los ministerios donde hubo despidos a la espera del “jueves negro” de mañana, día límite establecido por el decreto 254/15 firmado por Macri e Ibarra para analizar la situación de cada uno de los 24 mil trabajadores en riesgo de quedar desempleados. Hasta ahora, el número de estatales despedido en el Estado Nacional, las empresas Sociedad del Estado y los organismos descentralizados es de más de ocho mil, y trepa a más de 30 mil si se cuentan los estados provinciales y municipales en todo el país. Por eso, la situación en la que se encuentran miles de despedidos es uno de los ejes centrales de la denuncia. “Quien está desempleado sufre las consecuencias negativas que esta condición produce en la personalidad y corre el riesgo de convertirse en víctima de la exclusión social”, remarca el escrito, que advierte sobre los riesgos sociales que provocó el desempleo en la década del 90.

“Los despidos son el núcleo del ajuste”, describió el secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, quien afirmó que el objetivo de la presentación es lograr un pronunciamiento “a la altura de la gravedad de la situación” durante la próxima asamblea de la OIT, que reunirá a sindicatos de varios países a principios de junio. “Precisamente la OIT condenó fuertemente los despidos masivos en Europa, y esperamos que el Gobierno cambie su actitud si se ve en la misma situación que padecen países como España”, sostuvo.

“La política económica está generando condiciones para el desempleo y mayores niveles de pobreza”, justificó Catalano la medida en diálogo con Página/12. “Hasta ahora, esa es la experiencia que siempre tuvo la Argentina al adoptar este tipo de recetas neoliberales”, explicó. Para el secretario general de ATE Capital, “hasta ahora no hubo una sola medida a favor de los trabajadores”, mientras que, en cambio, “se llegó al límite de utilizar la policía para despedir a los trabajadores”.

Discriminación

“La denuncia es una respuesta de los trabajadores frente a la violación del principio básico de la estabilidad laboral, pero además por la carga de discriminación y persecución política que entrañan varios de los despidos”, sostuvo Yasky. En el escrito se citan textuales del ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, en los que afirma: “No vamos a dejar la grasa militante, vamos a contratar gente idónea y eliminar ñoquis”. El objetivo de denunciar actos de discriminación y persecución política. “Los despidos y el discurso contrario a los trabajadores estatales se ha extendido y generalizado de forma paralela”, explica, “generando una idea extremadamente discriminatoria de que todo trabajador estatal es ñoqui hasta que se demuestre lo contrario”.

Página 12

CGT confirma reunificación en agosto (marcha el 29 de abril)

En el marco de una jornada plagada de contradicciones entre los dirigentes sindicales de las CGT Alsina, Azopardo y Azul y Blanca, finalmente primó una suerte de acuerdo y coincidieron en lanzar una movilización para el 29 de abril al monumento al Trabajo para manifestar una serie de reclamos al Gobierno Nacional y el 22 de agosto elegir un Consejo Directivo transitorio que nuclee a las tres centrales hasta el Congreso Normalizador de octubre.

La marcha que se hará en Paseo Colón al 800 evita realizar la protesta frente al Congreso, opción que implicaba presionar sobre legisladores de ambas cámaras que, en su mayoría, son de bloques de origen peronista, el mismo que agrupa al movimiento obrero burocrático. También elude un enfrentamiento directo con el Gobierno al no elegir protestar frente a alguna sede del Ejecutivo

Las disidencias y contradicciones surgieron desde antes del inicio de la cumbre sindical encabezada por Antonio Caló, Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, cuando ingresó a la sede gremial de UPCN, José Luis Lingeri quién dijo que no había previsto ningún documento ni movilización, que todos los temas se debatirían en esa reunión.

La confusión se agrandó cuando el bancario Sergio Palazzo dijo que “la movilización ya estaba acordada para la segunda quincena de abril , para reclamar la emergencia ocupacional y la derogación del impuesto a las Ganancias”, mientras que minutos después Moyano decía que “no había movilización”.

Evidentemente desde las 16.30 horas que fue cuando comenzó la cumbre algunas declaraciones previas quedaron sin sustento y tras casi dos horas y media de deliberaciones, se acordó hacer una movilización de trabajadores, conversar con los legisladores, reunirse con la mesa del Episcopado de la Iglesia y convocar para el 22 de agosto a un Congreso de Delegados Normalizador de las autoridades .

Con un gran número de periodistas, reporteros gráficos y camarógrafos, que cubrían la información, trascendió que los dirigentes Juan Carlos Schmid, Héctor Daer, Sergio Palazzo y César Acuña, redactaron un documento con los acuerdos logrados entre las distintas corrientes cegetistas consistente en siete puntos.

Al término de la cumbre, Schmid, Daer y Acuña brindaron una conferencia de prensa en el medio de la calle Moreno al 1300, dando a conocer una agenda de actividades para los próximos días.

El primer encargado de hablar fue Schmid quién sostuvo que el “miércoles iremos al Parlamento para expresar nuestra preocupación por los despidos y el impuesto a las Ganancias y fundamentalmente por la tarea que nosotros tenemos que llevar adelante al interior del Congreso Nacional”.

Seguidamente anunció que “el 18 de abril tendremos una reunión en la sede de Azopardo 802, con la mesa del Espiscopado para preparar la Semana Social de la Iglesia y el 29 de abril vamos a llevar adelante una movilización hacia el Monumento al Trabajo, donde vamos a expresar ante la opinión pública y el Poder Ejecutivo los reclamos que hemos debatido en el día de hoy”.

Por su parte, Daer precisó que “la idea es reunirnos el miércoles y tratar que la asignación universal y las asignaciones familiares que sean universales para todos los trabajadores; plantear nuestra preocupación por la falta de cumplimiento de parte del Gobierno de las promesas que tienen que ver con el impuesto a las Ganancias”.

También sostuvo que “vamos a insistir en que se solucione el problema de los jubilados poniendo en plena vigencia el 82 por ciento móvil y hemos ratificado todos los sectores, que el 22 de agosto vamos a normalizar la conducción con un solo Consejo Directivo y así tendremos la versión unificada de la CGT. Habrá un Consejo Directivo y en el Congreso de octubre resolveremos y elegiremos los mejores compañeros para representar a todos los trabajadores del país”.

Además de Caló, Moyano, Barrionuevo, Lingeri, Schmid, Daer, Acuña y Palazzo, participaron los dirigentes Gerónimo Venegas, Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez, Armando Cavalieri, Sergio Romero y Omar Plaini.

Ámbito