El segundo satélite argentino geoestacionario de comunicaciones fue lanzado ayer a las 17.30 hora argentina desde la base espacial que tiene la Unión Europea en la Guayana Francesa. La presidenta Cristina Fernández aseguró que el despegue del satélite simboliza “la fuerza y la energía de los 40 millones de argentinos, de un país que ha despegado”. Además, anunció el envío al Congreso de la Nación del proyecto de ley de Desarrollo de la Industria Satelital en la Argentina.

La Jefa de Estado se comunicó por videoconferencia esta tarde, desde su despacho de la Casa de Gobierno, con la delegación argentina que estuvo presente en Guayana Francesa, encabezada por el ministro de Planificación, Julio De Vido. “Compartimos junto a ustedes y los 40 millones de argentinos esa fuerza de ese cohete que se desplaza al espacio. Es la fuerza y la energía de los 40 millones de argentinos, de un país que ha despegado”, enfatizó la Mandataria. En ese sentido, felicitó al Ministro, a los científicos y técnicos de INVAP, de Arsat, y “a los que hicieron posible la creación de esta empresa”, como los legisladores que aprobaron su puesta en marcha.

En un discurso por Cadena Nacional, la Presidenta destacó que “se ha concretado la puesta en órbita del satélite número 2. Hace poco menos de un año estábamos lanzando el Arsat-1”. Puntualizó que “con este Arsat-2 no solamente alcanzamos toda la superficie argentina, sino que cubrimos las Américas”.

Especificó que “200 millones de dólares se han invertido por parte de los argentinos, durante 3 años de fabricación”. Indicó que “50% de sus componentes fueron nacionales”, al tiempo que subrayó que “participaron más de 1000 trabajadores” en la construcción del satélite. “Estamos ya no ante una inversión de infraestructura, sino en soberanía espacial, algo que casi perdemos en 2003”, aseveró.

La Jefa de Estado rememoró que “este satélite ocupará la órbita 81 oeste. Cuando Néstor asumió, esta órbita 81 oeste y la 72 oeste, estaban a punto de perderse, porque no se habían pagado el alquiler de los satélites, porque se había privatizado el espacio radioeléctrico”. “Hoy integramos el grupo de los 10 países que fabrican satélites en el mundo; solamente nosotros lo hacemos en el Cono Sur”, enfatizó.

Remarcó que “con el Arsat-2, las empresas argentinas podrán exportar datos, señales de internet y hacer conexiones punto a punto”, por lo cual sostuvo que “es una inversión productiva para la economía y para las empresas”.

Expansión de las telecomunicaciones

La Primera Mandataria resaltó que “12 millones de hogares accedieron a internet, desde 2003. Solamente tenían internet en 2003 el 10 por ciento, hemos crecido 88 por ciento en cobertura”. Afirmó que en el país hay “40 millones de nuevas líneas de celulares; había solo 4 millones en 2003”. Remarcó que ello se debió a “todas las obras que hemos ejecutado vinculadas a las telecomunicaciones: 35 mil km. de fibra óptica, que duplicaron la red y conectaron diez zonas que estaban desconectadas”.

Asimismo, comentó que el “100 por ciento de las escuelas rurales están cubiertas por la TV digital” y agregó que hubo “22 antenas de TV digital y 400 mil decodificadores exportados a Venezuela”. Afirmó que esto es “trabajo argentino para exportación. No hay mayor posibilidad de valor agregado que lo que estamos hablando en materia de tecnología”.

Hitos de los últimos doce años

Cristina Fernández resaltó que todo esto fue posible gracias a que “el presidente Kirchner tomó la decisión de anular la privatización del espacio radioeléctrico”. Asimismo, Kirchner tomó como política “la recuperación de las dos órbitas que estábamos a punto de perder” y “la creación de Arsat en 2006”.

“Para que esto pueda proseguir tuvimos que ir creando lugares para que otros argentinos puedan incorporarse a la ciencia y el desarrollo”, señaló, por lo que destacó la creación de carreras afines en distintas universidades: Ingeniería en Telecomunicaciones en cinco universidades; Ingeniería Aeronáutica en la Universidad de La Plata; Ingeniería Espacial en la Universidad de San Martín, sumadas a las maestrías en materia espacial.

Proyecto de Ley de Desarrollo de la Industria Satelital

A continuación, la Presidenta anunció el envío al Congreso del proyecto de ley del Desarrollo de la Industria Satelital en la Argentina. Sostuvo que el objetivo principal es que la política satelital sea adoptada “como política de estado y de interés nacional”. En el proyecto de ley estará incluida “la aprobación del plan satelital y geoestacionario argentino 2015-2035”, para “empoderar a los argentinos, que son los verdaderos dueños de estos satélites”, aseguró.

Detalló que se proyecta “construir mas satélites propios y para terceros: el plan prevé construir ocho nuevos satélites en los próximos 20 años”. “El flujo de fondos previsto es de 1200 millones de dólares. Se trata de un plan sustentable a largo plazo”, remarcó.

Además, la Jefa de Estado sostuvo que “se va a prohibir la venta de acciones clase A de Arsat, sin la aprobación de dos tercios del Congreso. No queremos que tanta inversión de ciencia, de conocimiento, luego le sea arrebatada a los argentinos”, enfatizó.

Asimismo, anunció la decisión de transferir una de las bandas de telefonía 4G, que quedó vacante, a Arsat, “para que sea la que pueda asociarse con terceros, con empresas, para tener sustentabilidad”. “Estamos dándole recursos a Arsat para que pueda seguir haciendo lo que está haciendo”, remarcó.

Por último, la Mandataria comparó la situación actual con la de 2003 y sostuvo que “estamos en un tiempo mejor, donde el futuro ha llegado”. “A todos los que nos hablan de futuro, le quiero decir a todos los argentinos que el futuro ha llegado. Hoy lo vimos despegar y en el Congreso lo vamos a institucionalizar, para que nadie mas le pueda arrebatar el futuro a los argentinos”, concluyó.

Arsat-2

Las estaciones terrenas de la isla Ascención, Libreville (Gabón) y Malindi (Kenia), ya registraron el paso del cohete Ariane 5 que transporta al satélite geoestacionario argentino Arsat-2, según confirmó el ministro de Planificación, Julio De Vido.

La misión VA226 de la empresa europea Ariane transporta además al satélite de bandera australiana Sky Muster, que será el primero en separarse del cohete en pocos minutos.

Arsat-2 será liberado a 250 kilómetros de altura a una velocidad cercana a los 30.000 kilómetros por hora y desde allí será dirigido hasta su órbita final, a 36.000 kilómetros de la tierra por los técnicos de la estación terrena de Benavídez, en un proceso que durará cerca de tres semanas.

El satélite integra en su plataforma antenas de banda C para aumentar la capacidad de transferencia de contenidos audiovisuales y ofrecer la distribución en los mercados hispanoparlantes de Centro y Norteamérica de los contenidos producidos por la industria cinematográfica y televisiva en castellano.

Mientras que el Arsat-1 -lanzado el 16 de octubre de 2014- cuenta con una antena única en banda Ku que centra su emisión en el territorio nacional, el Arsat-2 tiene tres antenas, dos desplegables y una fija, que emiten en dos bandas, Ku y C.

La transmisión en banda Ku del Arsat-2 refuerza la misión territorial y socialmente integradora de su antecesor a nivel nacional, al tiempo que la banda C ofrece dos ventajas en cobertura panamericana: no sufre atenuación por lluvias e históricamente ha sido la primera opción para la transmisión satelital de televisión, lo que permite ofrecer alquiler de servicio para exportación de contenidos audiovisuales.

El nuevo satélite ocupará la posición 81° Oeste y se integrará al Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones (Ssgat) que ya cuenta con el Arsat-1, que presta servicio en la posición 72° Oeste; y a los que luego se les sumará el Arsat-3, actualmente en fase de desarrollo.

El satélite lanzado el año pasado, que demandó más de 1.300.000 horas hombre de mano de obra argentina, transporta señales de video y brinda servicios de televisión directa al hogar, de acceso a Internet para su recepción en antenas VSAT y de datos y telefonía IP con igual calidad a todo el territorio nacional, incluidas las bases antárticas y las Islas Malvinas.

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