El gobierno brasileño anunció un déficit presupuestario primario de 18.125 millones de reales (5.570 millones de dólares) en mayo, el más alto para el mes en momentos en que el gobierno interino de Michel Temer lucha por resolver lo que podría ser un saldo negativo récord en 2016. El déficit estuvo por sobre las expectativas de mercado, y se produjo tras un superávit de 10.182 millones de reales en abril. El balance primario, o el resultado fiscal del país antes de los desembolsos de intereses crediticios, es una medición clave sobre la capacidad de pago de la deuda soberana. El presidente interino propuso al Congreso limitar el gasto público para bajar el déficit creciente, que se espera que llegue a 163.900 millones de reales este año.

El gobierno federal sumó un déficit presupuestario primario de 18.125 millones de reales (5.570 millones de dólares) en mayo, mostraron datos del Banco Central este miércoles (29), el más alto para el mes en momentos en que el gobierno interino de Michel Temer lucha por resolver lo que podría ser un saldo negativo récord en 2016.

El déficit estuvo por sobre las expectativas de mercado de una brecha de 17.300 millones de reales y se produjo tras un superávit de 10.182 millones de reales en abril.

El balance primario, o el resultado fiscal del país antes de los desembolsos de intereses crediticios, es una medición clave sobre la capacidad de pago de la deuda soberana. El déficit general, que incluye los pagos de intereses, subió a 60.623 millones de reales en mayo.

Temer -quien como vicepresidente de la suspendida Dilma Rousseff tomó el máximo cargo de Brasil mientras dure el proceso de juicio político en el Senado contra la mandataria-, propone limitar el gasto público para bajar el déficit creciente, que se espera que llegue a 163.900 millones de reales este año.

El resultado de mayo se debió fundamentalmente a una caída en los ingresos del gobierno federal, en momentos en que Brasil enfrenta la que podría ser la peor recesión en un siglo.

La recesión ya lleva dos años, y la mala gestión financiera de la presidenta Dilma Rousseff incrementó los temores entre los inversores de que Brasil no sea capaz de cumplir con el pago de su deuda en los próximos años.

La deuda bruta del país aumentó a un equivalente del 68,6 por ciento del producto interno bruto (PIB) en mayo, desde un 67,5 por ciento el mes previo. La deuda brasileña, ya alta comparada con la de otras economías emergentes, alcanzaría el 80 por ciento del PIB ya en 2017.Brasil tendrá un déficit de presupuesto primario de unos 100.000 millones de reales (31.000 millones de dólares) en 2017, menos que el estimado de más de 160.000 millones de reales de este año, dijo el miércoles el ministro de Planificación Dyogo Oliveira.

El presupuesto primario (resultado fiscal del país antes de los desembolsos de intereses crediticios) es una medición clave sobre la capacidad de pago de la deuda soberana.

Previamente este miércoles el ministro de Hacienda de Brasil, Henrique Meirelles, dijo que el Gobierno dará a conocer a comienzos de la próxima semana una meta “realista” de equilibrio del presupuesto primario para el 2017.

Brasil 24/7