El Congreso Nacional aprobó el miércoles (2) la ley que autoriza el cambio de la meta fiscal de 2015. En lugar de US$ 17,2 mil millones de superávit, el presupuesto va a terminar el año con US$ 30,8 mil millones de déficit. El gobierno considera que la decisión de los parlamentarios fue fundamental para el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal.

El ministro de Hacienda, Joaquim Levy, dijo que la acción del Legislativo devuelve la normalidad al país y que el reto ahora es cuidar de la economía en 2016, asegurando un presupuesto que dé condiciones al equipo económico para cumplir con la meta de superávit primario (economía de gastos para pagar intereses de la deuda pública) de 0,7% del PIB. Levy también defendió el inicio de los debates sobre la reforma de la Seguridad Social, que concentra los gastos públicos obligatorios.

“Tenemos que votar el presupuesto y todas las medidas para apoyarlo, tanto respecto a los gastos como a los ingresos. Incluso necesitamos consecuencias muy importantes de largo plazo, como la reforma de las pensiones, que traerá estabilidad entre las generaciones”, dijo.

El ministro no quiso comentar la apertura de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff. “No es un tema de la economía”, se limitó a decir.

Bancos públicos

Por medio del Twitter, el ministro de Planificación, Presupuesto y Gestión, Nelson Barbosa, afirmó que la aprobación de la nueva meta fiscal permite resolver el problema de los retrasos en las transferencias a bancos públicos.

Nelson Barbosa también informó que, luego de que la presidenta firme la ley, será posible emitir un nuevo decreto para liberar los US$ 2,7 mil millones bloqueados a principios de esta semana. El gobierno se vio obligado a hacer el bloqueo debido a la demora en la votación sobre el cambio de la meta fiscal, cuya fecha límite era el 30 de noviembre.

Según el ministro, el cambio de la meta fiscal evita cortar más gastos, más allá de lo que la economía podría soportar. El gobierno tuvo dificultades para cumplir con la meta anterior, dijo Barbosa, debido a la caída de la actividad económica, que disminuyó la recaudación.
Traducción: Leonardo Vieira

Agencia Brasil

 

Dilma logra aprobación de nueva meta fiscal

El Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff logró el miércoles la aprobación del Congreso para cambiar su meta de ahorro fiscal y tener un fuerte déficit este año, un voto crucial que le permitiría pagar sus cuentas en diciembre.

Una severa recesión ha reducido los ingresos públicos y hundió a Brasil en una crisis fiscal, y también disputas políticas sobre medidas para ajustarse el cinturón.

La aprobación del Congreso para cambiar la meta, desde un superávit primario de un 1,1 por ciento originalmente planeado a un déficit de hasta un 2 por ciento del Producto Interno Bruto, le permitirá a Dilma Rousseff evitar un cierre de las operaciones del Gobierno al descongelar miles de millones de reales en gastos.

El Gobierno advirtió al Congreso que no sería capaz de pagar las cuentas de sus ministerios en Brasilia hasta que el proyecto fuera aprobado.

Los legisladores acordaron aliviar la meta de déficit fiscal primario consolidado a una cifra negativa de hasta 117.000 millones de reales en caso de que el Gobierno decida pagar enormes deudas con bancos estatales.

El saldo fiscal primario, o los ahorros antes del pago de la deuda, es una importante medida de la capacidad de un país para pagar sus deudas.