Desde que comenzó la operación Lava Jato, hace poco más de dos años, Petrobras y sus subsidiarias despidieron a 169.700 personas, lo que representa a 61% del equipo actual.

Según un relevamiento del diario Folha de S. Paulo, en diciembre de 2013 la estatal petrolera y sus subsidiarias sumaban 446.300 personas. Tras la investigación -que encarceló a altos ejecutivos de Petrobras, empresarios y a políticos de jerarquía en el oficialismo- de cada 10 trabajadores empleados antes del Lava Jato, cuatro fueron despedidos.

Los recortes de personal comenzaron en 2014, durante la gestión de Graça Foster, con 74 mil despidos, y se intensificaron bajo el comando de su sucesor, Aldemir Bendine, que despidió a 95.400 personas este año. Petrobras tiene hoy una plantilla de personal semejante a la que tenía en 2007.