La reforma, aprobada en su último trámite en el Senado, busca fortalecer a los sindicatos y poner fin al reemplazo de trabajadores en huelga, algo que los empresarios rechazan y han advertido afectará al empleo en medio de una debilitada economía doméstica.

“Estamos dando un paso histórico. Estableciendo un nuevo modelo de relaciones laborales”, dijo el senador socialista Juan Pablo Letelier en su intervención antes de la votación.

La iniciativa de la mandataria Michelle Bachelet apunta a transformar a los sindicatos en el principal agente de negociación colectiva y que el empleador pierda la facultad de reemplazar los puestos de trabajadores en huelga, aunque se establecerá un sistema de servicios mínimos excepcionales.

La negociación interempresa, que permite a gremios de diferentes contratistas unir fuerzas y reducir las barreras a la creación de sindicatos en pequeñas empresas, es una de las medidas que la derecha opositora llevará al tribunal.

Junto con esta medida, también se aprobaron otros puntos polémicos, como “adecuaciones necesarias” en caso de huelgas, la extensión de beneficios contractuales y la titularidad sindical.

Asimismo, se establece que las empresas estarán obligadas a proporcionar a los sindicatos que tengan derecho a negociar en ellas, la información específica y necesaria para preparar sus negociaciones colectivas.

El diputado del partido opositor UDI Patricio Melero dijo que no se logró convencer al Gobierno de las deficientes condiciones en que quedaría el mercado laboral tras la implementación de esta reforma.

“Aquí se vulnera a nuestro juicio de forma importante la libertad de los trabajadores. Se va en contra de principios que ha establecido la OIT y no resguarda adecuadamente el derecho de los trabajadores. Tenemos la convicción que vulnera las garantías constitucionales”, sostuvo Melero.

“La no extensión de los beneficios a los trabajadores no sindicalizados también deja en una muy compleja situación a quienes no quieran sindicalizarse (…) por consiguiente esta reforma laboral no está terminada e iremos esta semana al Tribunal Constitucional”, agregó.

El Comercio


Valdés asegura que gobierno está preparado para defender reforma laboral ante el TC

Luego que parlamentarios de oposición recurrieran al Tribunal Constitucional para impugnar cuatro puntos del proyecto de reforma laboral, que fue despachado ayer por el Congreso, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, aseveró que el gobierno está preparado para defender la iniciativa.

“La oposición tiene todo el derecho de ir al tribunal y nosotros sabíamos. Desde hace mucho tiempo habían planteado que iban a ir. Tenemos que estar preparados y hemos estado preparándonos ya para una defensa del proyecto de ley”, dijo Valdés.

El secretario de Estado enfatizó que “la democracia votó y tenemos como gobierno que proteger lo más posible eso. Esta es una discusión que se hará en el tribunal y para la cual estamos preparados”.

Los puntos cuestionados por la oposición son: la titularidad sindical, la extensión de beneficios, la negociación interempresa y el derecho a la información para la negociación colectiva.

En otro tema y consultado sobre la baja en las exportaciones e importaciones en marzo según informó más temprano el Banco Central, el titular de Hacienda indicó que “lo que nos ha pasado en Chile es que el precio del cobre ha bajado muchísimo, como todos saben, en los últimos años. Y eso significa que las exportaciones, el valor de lo que exportamos ha caído y eso es lo que está detrás de esa baja”.

Agregó que Chile tiene cuentas externas muy balanceadas y llamó a “no asustarse para nada” si en los próximos meses se amplía en algo el déficit externo, ya que eso “es natural que eso pase cuando la economía empieza a crecer un poco más, porque la demanda interna sube”.

Recordó que el país durante los dos últimos años avanzó en forma importante en el cierre del déficit externo, en forma más profunda de lo que hicieron los demás países de Sudamérica “y eso nos deja bien preparados para retomar un ciclo de mayor crecimiento”.

En otro tema, Rodrigo Valdés fue requerido por el impacto que podría existir en el empleo debido al retroceso en la construcción. Al respecto, afirmó que ha habido un boom de ventas, “pero también hay que construir esas casas y, por lo tanto, queda todavía bastante espacio de crecimiento en actividad”.

Añadió que lo que está pasando en energía y en concesiones debería contribuir a que exista más construcción en torno a esas áreas, así como también asociada a otros sectores que se están expandiendo. “Hay que preocuparse que la economía en su conjunto vaya creando empleo y vaya creciendo, más que un sector específico”, señaló.

La Tercera