Bolivia se afianza como el centro energético del continente y las próximas semanas concretará el primer acuerdo de exportación de energía eléctrica con 1.000 megavatios a la República de Argentina.

Será el primer paso que dará Bolivia en la exportación de electricidad, como efecto de la política de inversión que el Gobierno Nacional realizó en los últimos años.

El presidente del Estado, Evo Morales Ayma, realizó el anuncio durante su visita al municipio de Yaco, donde inauguró una cancha de césped y entregó recursos para financiar proyectos de infraestructura en 18 municipios del departamento de La Paz.

“Las próximas semanas vamos a estar firmando (un contrato para) exportar 1.000 megavatios a Argentina, Brasil nos está pidiendo 8.000 megavatios”, reveló Morales.

Las tratativas para la exportación de electricidad iniciaron en 2014. En julio de este año, Bolivia y Argentina acordaron la línea de interconexión entre las dos naciones.

La venta de energía será posible con la reserva de energía eléctrica del país que se elevó del 10 al 40 por ciento en los últimos nueve años, y que apunta a elevarse mucho más hasta el 2025, año del bicentenario del Estado.

De acuerdo con los datos oficiales de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), la oferta de energía eléctrica del Sistema Interconectado Nacional (SIN) alcanza a 1.825 megavatios y la demanda llega a 1.330 megavatios.

“Cuando llegamos al Gobierno, en 2006, apenas eran 700, 800 megavatios la demanda interna, ahora hemos llegado a 1.300 y tenemos como 300 a 400 megavatios de reserva”, dijo Morales al apuntar que para el 2025 el país estaría en condiciones de exportar entre 3.000 y 4.000 megavatios.

Inversión
El ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, anunció el 21 de septiembre que en los próximos 10 años, el Gobierno nacional invertirá alrededor de 27.000 millones de dólares en la generación de energía eléctrica, que irá al mercado interno y a la exportación.

“Los próximos años seremos exportadores de energía (y para ello) tenemos una inversión de 27.000 millones de dólares, en los próximos 10 años, y vamos a convertir a Bolivia en el corazón energético”, aseguró Sánchez en el acto de inauguración de la termoeléctrica de Warnes, en el departamento de Santa Cruz.

En esa ocasión, el ministro adelantó que en breve se ampliará la capacidad de generación de energía en las termoeléctricas de Entre Ríos, en el departamento de Cochabamba y del Sur, en Tarija, pero que además se pondrá en marcha otros proyectos de gran envergadura.

Lucha social
Morales resaltó la importancia de los proyectos porque además de ampliar la cobertura del servicio en el país, se generará mayores recursos.

Señaló que esto será una realidad gracias a la lucha de los movimientos sociales que forjaron su liderazgo y lo llevaron a ocupar la presidencia del Estado.

“Evo no hubiera sin los movimientos sociales, sin los sindicalistas, somos sindicalistas venimos de esa lucha social y solo quiero decirles, en corto tiempo hemos salvado a Bolivia gracias a la unidad social y gracias también a la unidad política”, afirmó el Presidente.

Recordó que “antes los gobiernos estaban sometidos al imperio”, mientras que “ahora nosotros estamos sometidos al pueblo, al pueblo boliviano”.

Diputados: Presidente tiene legitimidad
Con más de 3,1 millones de votos, el presidente Evo Morales logró la reelección en los comicios generales de octubre de 2014.

“Eso es legitimidad, hermanos, hermanas”, afirmó el diputado del Movimiento Al Socialismo Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) Franklin Flores, durante un acto en el municipio de Yaco en el departamento de La Paz.

El legislador recordó que ninguno de los antecesores del presidente Morales logró un respaldo similar.

Por ejemplo, refirió que Víctor Paz Estenssoro llegó a la Presidencia con 443 mil votos, y que Jaime Paz Zamora fue proclamado presidente por el ex Congreso Nacional, el 5 de agosto de 1989, luego de quedar en tercer lugar en las elecciones, con 309 mil votos, y “cruzar ríos de sangre” para sellar una alianza con Acción Democrática Nacionalista (ADN), del exdictador Hugo Banzer Suárez.

Similares acuerdos se dio en el curso de los siguientes años con las megacoaliciones que llevaron a la Presidencia a Gonzalo Sánchez de Lozada en 1993 y en 2002.

Flores señaló que estos grupos “convirtieron al pueblo boliviano en un pasanaku” y que hoy “quedan residuos de estos gobierno neoliberales” que tienen otros nombres como Unidad Demócrata (UD), que lidera Samuel Doria Medina “que fue parte de esta estructura entreguista”, y el Partido Demócrata Cristiano, que tiene de jefe a Jorge Tuto Quiroga, exvicepresidente de Banzer.

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