Hace algún tiempo conocimos un grupo de personas que escuchaban con inusitado interés una charla de orientación sobre el modelo cooperativo. Provenían de la industria lechera y según avanzaba la charla crecía en ellos el interés y un brillo especial palpitaba en sus ojos. El deseo de saber más y más se hizo incontenible y llovieron las preguntas sobre el modelo cooperativo.

Ha pasado algún tiempo desde aquella charla y un desolador paisaje de vacas flacas se extiende ante nuestro futuro como País. Estamos hablando de una deuda que sobrepasa los $72 mil millones de dólares; la insostenible realidad de un país que importa más del 85% de lo que consume y de la creciente emigración que alcanzó en el 2014 la cifra de 83,010 personas, según datos oficiales.

¡Pues sepan que aquella curiosidad se ha convertido en certeza! Aquellos asistentes a la mencionada charla decidieron ponerles gafas verdes a las vacas flacas, las gafas verdes del cooperativismo, y una nueva organización, COOPPLE (Cooperativa de Productores de Leche) ha suscrito un acuerdo con la Industria Lechera de Puerto Rico (INDULAC) mediante el cual asume el control de la gestión de negocios de INDULAC.

Fue inevitable recordar que en nuestra niñez la leche fresca se distribuía a los hogares en los litros de cristal que reciclábamos. Con el pasar de los años sigue siendo un alimento importante para los nuestros al igual que sus derivados. La producción de leche constituye la principal actividad agrícola del País, según datos de la Oficina para la Reglamentación de la Industria Lechera. En nuestro país existen alrededor de 300 ganaderías que producen 260 millones de cuartillos de leche al año. Al hacer el anuncio sus directivos reconocieron que la industria atraviesa una grave crisis porque, según expresaron, la producción lechera ha disminuido en casi un 35% y la mitad de los lácteos que consumimos son importados. Ante esa realidad el anuncio fue un bálsamo para el País y una gran alegría para los cooperativistas que promovemos la implantación de ese modelo organizativo en los escenarios de mayor necesidad. ¡Mayor alegría fue ver los rostros de aquellos que habían recibido aquella orientación inicial!

El 5 de junio de 2014 hubo una movilización masiva de los cooperativistas que realizaron una concentración frente al Capitolio en respuesta a varios proyectos de ley que amenazaban la estabilidad y el desarrollo futuro del cooperativismo. El más recordado era el proyecto que disponía enmendar la Ley Habilitadora de la Corporación Pública para la Supervisión y Seguro de Cooperativas de Puerto Rico, para proveer una asignación recurrente de los primeros Nueve Millones Quinientos Mil Dólares ($9, 500,000.00) que ésta genere cada año, para nutrir un Fondo de Incentivos a Agricultores de la Industria Lechera que sería utilizado para proveer subsidios de alimentos vacunos a los ganaderos. De golpe y porrazo se inició una controversia pública que nos colocó de frente a este sector por la intención gubernamental de destinar fondos de la COSSEC, una corporación pública que se sostiene por fondos únicos provenientes del Movimiento Cooperativo. En ese momento los líderes del sector lechero expresaron que no eran los originadores de esa medida y aprovecharon para compartir las dificultades de esa industria. La militancia de los cooperativistas produjo sus resultados y la medida legislativa no progresó. Verlos ahora como compañeros del sistema cooperativo es alentador.

La cooperativa está constituida por ganaderos locales que mediante una subsidiaria se encargarán de la operación de la Administración Agroindustria Lechera de Puerto Rico. El contrato es a 40 años y pagarán una renta mensual de $ 68 mil al Fondo de Fomento de la Industria Lechera, que es el accionista principal de Indulac. Estudiaron modelos similares cooperativos mediante visita e investigación de la experiencia en Costa Rica. En el caso de España destacaron que al norte está la Central Lechera Asturiana y en el sur la Cooperativa del Valle de los Pedroches (COVAP). Constataron el éxito que ha tenido para sus miembros y la región de Córdova. Según expresaron, su tamaño es más grande que la industria lechera de Puerto Rico toda junta. El principal ejecutivo, Larry A. Lugo expresó el día del anuncio lo siguiente:

Siguiendo este camino el futuro de la mayoría de los agricultores y también el futuro de INDULAC como la conocemos, es desaparecer. Tenemos que enfrentar este peligro aprovechando la oportunidad ante nosotros. En lugar de obsesionarnos sobre las limitaciones nos enfocamos en las posibilidades de la oportunidad. La oportunidad es reducir las importaciones. La oportunidad es llegar a los hogares de la diáspora puertorriqueña que reside en los Estados Unidos. La oportunidad es aumentar nuestra presencia en el Caribe. La proposición de la cooperativa de agricultores COOPPLE, es la solución más viable para lograr mayor competitividad del sector y el aumento de la producción agrícola. La Agroindustria Lechera de Puerto Rico viene a redimensionar la actividad de INDULAC con una nueva división enfocada en atender nuestro mayor reto, los altos costos de la producción agrícola.”

¡Frente a esta vorágine nacional, que parece complicarse con el inicio del debate electoral, se ha puesto de pie este valiente grupo de puertorriqueños junto a sus vacas, todos engalanados con sus relucientes gafas verdes, para darnos alegría, perspectiva y esperanza! ¡Enhorabuena y a respaldar los productos INDULAC!

Por Mildred Santiago Ortiz * La autora es líder cooperativista. mildredkairo@gmail.com

Claridad Puerto Rico