El año comienza con una tendencia favorable entre el ingreso familiar mensual y el costo de la canasta básica familiar. Para poder apreciar la transformación en curso, José Rosero, director ejecutivo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), aborda los detalles de la metodología usada para construir las series mensuales de la canasta macroeconómica, la canasta familiar básica (CFB) y la canasta vital.

¿Para qué se utiliza la canasta macroeconómica?

Esta canasta busca reflejar variaciones en el tiempo en el nivel general de precios. Está construida para que sea representativa de todos los bienes y servicios demandados por los consumidores a nivel nacional. Contempla 359 productos escogidos en base a los datos de la última encuesta de ingresos y gastos realizada entre los años 2011 y 2012. Esta canasta tiene como año base al 2014 y sirve para calcular la inflación.

¿Y la canasta familiar básica?

La CFB incluye 75 productos que consume un hogar tipo compuesto por 4 personas y por 1,6 perceptores de ingreso que reciben el salario básico unificado (SBU).

¿Para qué se utiliza esta canasta?

Según la ley, el salario digno debe seguir la evolución de la canasta básica. También se la utiliza para cálculos en juicios de alimentos.

Según datos del INEC, el ingreso familiar mensual, a noviembre de 2015, era inferior en 9 dólares al costo de la canasta básica. ¿Cómo se realiza ese cálculo?

En nuestra web presentamos datos ‘consumados’, es decir, que ya han sucedido. Para el año 2015 el INEC calculó el ingreso familiar así: el salario básico de una persona era   $ 354. A esto se suma $ 29,5 correspondientes al prorrateo mensual del decimotercer sueldo y $ 29,5 del decimocuarto sueldo. La cifra resultante es $ 413 y representa los ingresos de una persona. Para poder comparar con la canasta básica, esos $ 413 se multiplican por 1,6 perceptores en el hogar. El resultado final es       $ 660,80 y este es el ingreso familiar mensual utilizado para los cálculos de todo el año 2015. Si consideramos que el costo de la canasta familiar básica fue de $ 669,96 en noviembre de 2015, entonces existía un déficit de $ 9 entre ese costo y el ingreso familiar o el equivalente a una restricción en consumo de 1,3%.

Esto último, ¿entra en contradicción con las afirmaciones de que el ingreso familiar cubrirá el costo de la canasta en 2016?

No. Se trata de una perspectiva razonable para el año que comienza. Para el cálculo de la cobertura correspondiente a 2016, dado que el salario básico unificado ha sido incrementado a     $ 366, se debe recalcular el ingreso familiar. Suponiendo que el valor de la canasta familiar básica que teníamos en noviembre de 2015 permanece constante en 2016, se podría concluir que, para inicios de 2016, el ingreso de una familia con 1,6 perceptores superará el costo de la canasta, más aún si se incluye en el cálculo del ingreso los montos correspondientes a los fondos de reserva.

¿Desde cuándo el ingreso familiar mensual de 1,6 perceptores logró cubrir la canasta familiar básica para un hogar con 4 miembros en promedio?

En estricto sentido, por primera vez, desde enero de 2014.  En ese mes, el ingreso familiar fue de $ 634,67, el costo de la canasta $ 628,27 y la diferencia a favor de los hogares $ 6,4 o 1,02%. En las series de datos del INEC, este 1,02% aparece en “restricción en consumo”, una columna en la cual, por convención, la cifra aparece con signo negativo cuando el ingreso familiar mensual supera el costo de la canasta básica.

¿Desde esa fecha habría un superávit a favor de los hogares?

Desde 2014 hemos tenido superávit a inicios de cada año que luego se convierte en déficit. A medida que transcurren los meses se pueden producir desfases porque el salario básico unificado se fija para todo el año y el ingreso familiar permanece constante para los cálculos. Mientras esto sucede, el costo de la canasta básica familiar varía entre meses a medida que se van actualizando los precios de los productos que conforman la canasta.

Apreciados desde una perspectiva histórica, ¿qué dicen los datos?

La línea base histórica de la canasta básica es noviembre de 1982. En esa fecha no había  diferencia entre el ingreso familiar y el costo de esa canasta. A medida que pasa el tiempo, sin embargo, la restricción en consumo de los hogares aumentó. Por ejemplo, en marzo de 1992, durante el gobierno de Rodrigo Borja, el ingreso mensual era de $ 90,25 y el costo de la canasta $ 230,67. Existía una restricción en consumo de 60,9%. Y así sucedió durante todos los gobiernos posteriores donde siempre hubo un restricción. A principios de enero de 2007, cuando comenzó el gobierno de Rafael Correa, la restricción en consumo de los hogares equivalía al 34,1%, es decir, el ingreso familiar, de $ 298,6, no alcanzaba para cubrir el costo de una canasta de $ 453,2.

Y a partir de 2007, ¿qué sucedió?

Paulatinamente, la política salarial permitió reducir la restricción en consumo. Esto se lo hizo de forma progresiva por la implicancia que tienen los salarios en los costes empresariales. Por ejemplo, entre diciembre de 2011 y enero de 2012 la restricción pasó de 14,7% a 6,2%, lográndose así una reducción significativa. En enero de 2014, debido al aumento del SBU, el ingreso familiar superó el costo de la canasta básica.

¿A qué factor se le puede atribuir ese cambio?

En los últimos años no ha existido acuerdo entre empleadores y empleados. El Estado ha fijado los salarios tratando siempre de reducir la brecha entre ingresos familiares y costo de la CFB.

Calcular esta canasta con 1,6 perceptores, ¿acaso es realista?

Los cálculos utilizan promedios a nivel nacional. Existen hogares con 1 perceptor de ingresos y otros que podrían tener 2, 3 o 4 perceptores. La cifra de 1,6 es un promedio de perceptor de ingreso.

¿De dónde salen los datos?  

El número promedio de perceptores de ingreso se calcula de una manera técnica y objetiva. Esto proviene de la encuesta de ingresos y gastos 2011-2012 y refleja los perceptores que reciben ingresos provenientes del trabajo asalariado o dependiente del sector formal del área urbana. El área urbana se define como las 9 ciudades con mayor porcentaje de gasto en consumo a nivel nacional: Quito, Guayaquil, Cuenca, Machala, Santo Domingo, Loja, Esmeraldas, Ambato y Manta.

Por último, la canasta vital, ¿qué características tiene?

Esta canasta constituye una referencia para el patrón de gasto de hogares pobres. Comprende 73 de los 75 productos incluidos en la CFB y ajusta las cantidades y calidades de cada producto.

La diferencia con la canasta familiar se podría explicar así: para calcular la canasta básica familiar se indaga el precio del alquiler de un departamento; en cambio, para el cálculo de la canasta vital se averigua el precio del alquiler de una pieza.

El Telegrafo