En una reciente visita por Costa Rica, el economista adjunto de la Región de América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Daniel Lederman, confirmó que la economía nacional recibe muchos beneficios en términos netos de la desaceleración reportada en China, lo cual se da muy diferente en los países suramericanos.

“China puede afectar los precios en los mercados globales, ya que consume muchísimo y compra en grandes cantidades”, destacó.Para el experto, China es un país que produce y consume como todas las naciones, pero que como es tan grande puede afectar la demanda agregada del mundo y su apetito voraz para las materias primas.

Para el economista, Costa Rica mejoró los términos de intercambio desde el 2012 y exporta productos manufactureros en gran medida pero aunque la economía en China cayó y se deterioró, el ritmo de exportaciones no se ha desplomado y algunos de los productos se están enviando también a Estados Unidos.

El país se ha beneficiado de la caída de los commodities (acero, cobre, petróleo y productos alimentarios) y esto provocó una mayor estabilidad en el tipo de cambio que ha tendido a apreciarse y le permitió al Banco Central de Costa Rica (BCCR) transitar hacia un nuevo régimen monetario.

También pudo establecer nuevas metas de inflación y en un contexto donde han caído los costos energéticos y de hidrocarburos.

El Banco Mundial recortó sus previsiones de crecimiento para Asia Oriental y para China y advirtió de riesgos “significativos” por la incertidumbre global, incluyendo el impacto potencial por un fortalecimiento del dólar y mayores tasas de interés en Estados Unidos.

La actividad económica de China se desaceleraría a un 7.1% en el 2015 y a un 7% en el 2016, frente a 7.4% del 2014.

Además, las exportaciones de China se contrajeron 15% en marzo respecto al mismo mes del año anterior, en una caída sorpresiva que aumentará las preocupaciones sobre un debilitamiento de la economía asiática.

-¿Cuál es la expectativa que tiene el Banco Mundial sobre los precios del petróleo?

– “Yo pienso que se mantendrán estables, pero no subirán más en tres o cuatro años. Sin embargo, tampoco bajarán.

Esto, desde el punto de Costa Rica, permitirá al Banco Central un margen de maniobra para bajar las tasas de interés sin crear presiones adicionales”.

¿Fue el momento indicado para cambiar hacia una flotación administrada?

– “El proceso de transición del sistema de bandas cambiarias hacia una flotación administrada hace que el Banco Central de Costa Rica le ponga la mira a la tasa de inflación y que pueda utilizar sus instrumentos para dar más flexibilidad cambiaria, que si existiera una dolarización”.

“El reto del nuevo régimen es que existen ciertos niveles de dolarización en Costa Rica en los mercados financieros privados (depósitos) y en la deuda pública denominada en dólares y que mientras existan estos niveles actuales no hay de qué preocuparse, pero en un futuro cercano (tres o cuatro años) el problema va a ser lo opuesto porque las metas de inflación podrían provocar que la demanda se deprecie y que se agraven las preocupaciones fiscales”.

El economista dijo que si Costa Rica logra mejorar el ahorro va a lograr tener mayores márgenes de maniobra para poder enfrentar posibles retos y eso sería muy bueno para darle la camisa de fuerza al Banco Central y dejar de utilizar la camisa de fuerza en momentos difíciles por miedo de algún desbalance entre los activos y pasivos corporativos y bancarios.

Fuente: CRHoy.