El Gobierno encarará la negociación con los fondos buitre con un nuevo estudio de abogados. La firma neoyorquina Cravath, Swaine & Moore fue contratada por el Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas para asesorar y representar al país en la negociación del acuerdo judicial actualmente entablado en Nueva York. La cartera que conduce Alfonso Prat-Gay no precisó cuánto cobrará el tradicional estudio especializado en fusiones y adquisiciones por sus servicios. De acuerdo a la información oficial divulgada anoche, Cravath fue seleccionada entre ocho firmas que presentaron propuestas para hacerse cargo de las discusiones en los tribunales del magistrado Thomas Griesa, del Distrito Sur de Manhattan. La firma asesoró en reestructuraciones como la que atravesó General Motors en 2009, colaborando con sus directivos independientes. También acompañó legalmente a organismos de la ciudad de Detroit durante la salida de la quiebra de 2013. El abogado que encabezó ambos casos ya no forma parte de ese estudio. Por su parte, los asesores legales de Cleary, Gotlieb, Steen & Hamilton que llevaron las distintas causas a lo largo de la última década serán desplazados de las negociaciones principales. No obstante, continuarían asesorando al equipo económico por la expertise acumulada durante ese proceso.

La primera tarea del estudio Cravath será lograr que, a partir de la generosa oferta presentada la semana pasada, los fondos buitre soliciten al juez Griesa el levantamiento de las órdenes que bloquean el mecanismo de pago de la deuda externa argentina en el exterior. La necesidad del Gobierno de presentar públicamente una propuesta formal para los fondos buitre colisionó con la capacidad del equipo económico para cerrar un preacuerdo con los acreedores más agresivos. Los detalles presentados la semana pasada recibieron algunas adhesiones pero todavía no fueron validados por litigantes carroñeros más relevantes. Entre quienes miran con recelo la generosa oferta realizada por el ministro Alfonso PratGay se destacan Elliott Management que encabeza Paul Singer y Aurelius liderado por Mark Brodsky.

Desde ese grupo de buitres argumentaron que la propuesta fue diseñada para perjudicarlos y lograr el respaldo de otros acreedores de menor envergadura. Como los términos presentados varían dependiendo de la situación legal de los tenedores de los bonos argentinos todavía en default –si son beneficiarios de las medidas de tratamiento igualitario o si tienen una sentencia monetaria que precisa cuánto se les debe pagar–, consideran que el respaldo de Dart se debe a que recibirá un pago más abultado que el esperado mientras que el resto verá menguar, levemente, la rentabilidad extraordinaria validada por la oferta de Prat-Gay.

“Argentina compró el apoyo de Dart al aceptar pagar su reclamo en su totalidad”, lanzó Brodsky. La agencia de noticias Bloomberg ofreció una detallada explicación para el cuestionamiento del buitre. A Dart que tiene una sentencia monetaria de 725 millones de dólares por la cual percibe un interés muy bajo, similar al de los bonos del Tesoro estadounidense, mientras no se le paga. Con esa fórmula el monto a recibir hoy ascendería a 850 millones de dólares mientras que la fórmula ofrecida por el secretario de Finanzas, Luis Caputo, para ese tipo de acreedores (150 por ciento sobre el capital original) eleva el monto hasta 890 millones.

Mientras tanto, por sus bonos sin sentencia monetaria pero beneficiados por el “tratamiento igualitario” (órdenes pasi passu), a los buitres como Elliott y Aurelius el Gobierno les ofreció el valor devengado del reclamo menos un descuento del 30 por ciento. Si bien el tratamiento que reciben les garantiza una rentabilidad extraordinaria que ronda el 1000 por ciento, esos buitres todavía no parecen están dispuestos a acceder a la propuesta presentada por Argentina.

Mientras el equipo económico y el nuevo estudio de abogados intentan avanzar en Nueva York con los buitres para que el juez Thomas Griesa suspenda el bloqueo al mecanismo de pago de los vencimientos de la deuda argentina en el exterior, en Buenos Aires continúan las negociaciones políticas para lograr la modificación en el Congreso del cuerpo normativo vigente.

Los cambios son necesarios para permitir un pago en mejores condiciones que las recibidas por el 92,4 por ciento de los acreedores que participaron de la reestructuración y para habilitar el endeudamiento necesario para concretar la operación. El Ministerio de Hacienda y Finanzas informó que recurrirá al endeudamiento en el mercado financiero internacional para obtener los dólares necesarios para pagarle los 8100 millones que costaría el acuerdo global (buitres neoyorquinos más litigantes italianos en el CIADI del Banco Mundial). Las divisas que se logren por esa nueva emisión de deuda externa serán entregados a los buitres.

Página12

Un fondo buitre acusa al Gobierno de haber “comprado” el apoyo de otros holdouts

El fondo buitre Aurelius Capital, uno de los que no aceptó la propuesta de pago de la Argentina, acusó al gobierno nacional de haber “comprado” el apoyo de uno de los fondos a cambio del pago de la totalidad de la deuda, aunque desde el Ejecutivo nacional afirman que la oferta fue con una quita del 25% y para todos por igual.

“La Argentina compró el apoyo de Dart al aceptar pagar su reclamo en su totalidad”, afirmó al diario La Nación el presidente de de Aurelius, Mark Brodsky, y agregó: “Aurelius aceptaría gratamente tal generosidad, aunque siempre hemos estado dispuestos a aceptar una quita.

El fondo de Brodsky es el socio principal de NML Capital -de Elliot Management, propiedad de Paul Singer- en la demanda “pari passu” que obligó a la Argentina a negociar con los buitres para poder cumplir con los pagos a los bonistas que sí aceptaron los canjes de 2005 y 2010.

La semana pasada, el secretario de Finanzas, Luis Caputo, negoció con seis fondos “grandes” en las oficinas del mediador Daniel Pollack, nombrado por el juez Thomas Griesa para coordinar las discusiones, con el ojetivo de lograr un acuerdo con los acreedores.

De ellos, según un comunicado emitido por el gobierno argentino, Montreux Partners y Dart Management fueron los primeros en acaptar la quita ofrecida por los representantes del país, cercana al 25%. Pero jamás se habló, como denunció Brodsky, de un pago del 100% sin quita. En el Estado afirman que la oferta sigue en pie para quienes no la aceptaron.

Tiempo Argentino

Argentina: Errores, propuestas y blancas palomitas. Por Adrián Falco*

En medio la avalancha mediática que quiere venderle al mundo la idea de que en Argentina las cosas cada día están mejor, la verdad es otra y resalta que la dura batalla contra los fondos buitre, luchada por muchos gobiernos e intelectuales de todo el mundo, hoy para el gobierno de turno no vale nada.

Un conocido pensamiento surgido por estas latitudes al calor de las luchas populares reza que “la única lucha que se pierde, es la que se abandona”.

Argentina ha perdido su pelea con los fondos buitres o va camino a hacerlo, porque el actual gobierno ha cedido a las presiones. El presidente Macri ha dado por finalizado el ciclo de negociaciones inaugurado por el gobierno saliente, que ponían la voluntad popular y el futuro del pueblo argentino por sobre todas las cosas.

Explicaciones de este viraje hay muchas: convencimiento ideológico, fracaso de políticas económicas, negocios de “amigos” intermediarios. Lo claro es que hubo algo que motivó este apresuramiento en “cerrar” la negociación, en dar una respuesta.

El plan económico de Macri incluía, en su versión oficial y tras la apertura de la restricción a la adquisición de divisas (mal llamado cepo), una catarata de dólares de diversas fuentes: Inversión extranjera directa, liquidación de agroexportadoras, fondos “golondrinos” de corto plazo que solo vienen a obtener ganancias puramente financieras, es mas, el gobierno intentó colocar bonos de deuda por US$ 5,000 millones de dólares para hacerse de efectivo y la licitación quedó desierta. No hubo nadie, ningún inversor que quisiera comprar deuda argentina.

¿Será que argentina es un país hundido en una crisis tan profunda que nadie quiere poner un solo dólar allí?… No. Los inversores saben que con el paso del tiempo y las urgencias el Gobierno de Mauricio Macri les dará más y mejores condiciones para su dinero.

Pero sobre “el aluvión” de dólares nada más se supo. La IED nunca llegó, la liquidación de los dueños de la soja fue menor a la esperada, los fondos de corto plazo jamás ingresaron… los títulos de la deuda no fueron comprados… había entonces que lograr sí o sí un acuerdo con los buitres, dar señales de interés en resolver el problema para de ese modo regresar lo antes posible al financiamiento externo (BM, FMI).

Así y todo, Argentina hizo una oferta peligrosa que para nada cierra el conflicto y lo que es peor, abre la posibilidad de nuevos e interminables reclamos de otros bonistas que sí ingresaron al canje propuesto por el gobierno de Néstor Kirchner. Hoy, tras la oferta argentina, no todos los buitres se mostraron de acuerdo con la propuesta, es mas, muchos la rechazaron.

Con este ofrecimiento, los buitres “me too” obtendrán una rentabilidad del 1000%, es decir, se les pagara u$s 1.5 dólares por cada dólar de valor nominal. Para los buitres que demandaron originalmente el gobierno les reconocerá el 70% de la deuda, lo que significa que en lugar de multiplicar por 3.7 veces el valor nominal de sus bonos, lo harán por el 2.6. Recordemos que en este caso no se trató de un préstamo a Argentina sino que son bonos comprados por estos grupos a precio de remate.

La oferta general implica pagarles a los fondos buitres (los de la demanda original + los bonistas Italianos) cerca de 8000 millones de dólares (mas que una oferta producto de una dura negociación es una cesión ante las presiones).

La pregunta que nos hacemos todos y todas (no el núcleo duro de la prensa) es ¿de dónde saldrá ese dinero? Ya desde el Palacio de Hacienda se ha pensado en varias estrategias que casualmente confluyen en un único punto… deuda.

Alfonso Prat-Gay, Titular de la cartera planea recurrir al sistema financiero internacional. De ese modo emitirá títulos de deuda que quedaran en manos de los financistas y luego todo ese dinero en efectivo será entregado a los buitres.

Si hasta aquí todo nos parece una locura, nada nos hace pensar que en el futuro cercano no surjan nuevas demandas y nuevos jueces permeables a estos reclamos.

Lamentablemente esto impacta de lleno contra el trabajo, duro, arduo, que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner desplegó desde el conflicto con estos fondos en la ONU bregando por el mejor tratamiento en la restructuración de deuda soberana.

Aquí en argentina se viene una batalla difícil en términos legislativos ya que este acuerdo debe ser aprobado por el Congreso de La Nación. Por otro lado deberían derogarse dos leyes sumamente importantes en el proceso de desendeudamiento que lanzó el gobierno anterior. La llamada “Ley cerrojo” – norma que no permite la reapertura de nuevos canjes –  y la Ley de pago soberano de restructuración de deuda – Ley promulgada con el objetivo de liberar los pagos a los bonistas que habían ingresado al canje y a los cuales el Juez Griesa les había bloqueado la posibilidad de acceder al dinero.

Esas derogaciones dejarían la puerta abierta para nuevos litigios. Por lo pronto los medios de comunicación hegemónicos en Argentina muestran cómo los organismos internacionales de crédito felicitan al Presidente Macri y al país por “el coraje” en esta “dura” negociación. Han aprendido también a tocar el tema con un sinnúmero de eufemismos que hace ver a los buitres como blancas palomitas.

* Argentino y miembro de la Fundación SES

Tiempo de Crisis