Cuando resta apenas una semana para cumplir con el acuerdo con los holdouts y salir del default, desde el gobierno nacional admitieron que no llegará a pagar a tiempo y se abre una nueva etapa de negociación entre las partes, por una breve postergación del acuerdo.
El próximo 14 de abril los denominados fondos “buitres” esperaban que la Argentina realizara el pago, según la fecha prevista en el acuerdo firmado a fines de febrero. Sin embargo, eso será imposible.
Así lo admitió el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay. “Tenemos que esperar hasta que la Cámara de Apelaciones tome una decisión el 13 de abril” y “cuando se solucione eso, vamos a emitir el bono” para pagar, afirmó el funcionario ayer, en un seminario organizado por la agencia Bloomberg y del que participaron banqueros e inversionistas.
Sobre la fecha límite del 14, consideró que ese tope “es para un grupo de holdouts” y que “no es un plazo, sino un día para ejercer una opción”. “Si el pago no ocurre el 14, no creo que se caiga el acuerdo, porque no podemos emitir un bono en un día (en referencia al fallo de la Cámara de Apelaciones) y no creo que los holdouts quieran ser holdouts de holdouts”, enfatizó.
La declaración de que no se podría cumplir con lo convenido no habría impresionado a los acreedores. Ante la insinuación de Prat-Gay de que los fondos estiren el plazo, estos consideraron que “la urgencia debería ser de la Argentina” para pagarle a los acreedores, según fuentes cercanas a los holdouts.
El grupo de fondos NML, de Elliot Management, está dispuesto a ampliar los plazos previstos, que contempla el pago de 4653 millones de dólares, pero cualquier cambio de los tiempos debería estar acompañado de ajuste en los términos del acuerdo, según su visión.

Buitres: la Argentina logró sumar dos “me too”; aval ronda ya el 85%

La Argentina le dio ayer relevancia extrema a los dos nuevos acuerdos con fondos buitre con un volumen relativo de deuda (unos u$s 250 millones). Por un lado, porque se trata del primer pacto cerrado entre las partes en conflicto en el bufete del “special master” Daniel Pollack, donde los acreedores se comprometen a renunciar a una eventual apelación. Y en otro aspecto, este nuevo acuerdo aleja la posibilidad que se sumen un 25% de los demandantes que rechacen la propuesta argentina y reclamen ante una segunda instancia judicial, y puedan complicar la definitiva salida del default.

Según el comunicado que emitió ayer por la tarde Pollack,los fondos que firmaron ayer la aceptación de la propuesta argentina (100% de reconocimiento de la deuda más un 3% de interés), fueron el Red Pines y el Spinnaker Capital. En total suman unos u$s 250 millones nominales, que el país reconocerá en su totalidad y al que se le deberán sumar los intereses y varios gastos derivados del juicio. Ambos fondos están alistados en los denominados “me too”, e ingresaron en la demanda en septiembre del año pasado cuando el juez Thomas Griesa abrió su juzgado para que se incorporen también los acreedores que no habían ingresado en el juicio original iniciado por Elliott, Aurelius, Olifant y el resto de los fondos buitre originales. Según el listado que maneja Pollack (ver cuadro), con la suma de ambos fondos la Argentina supera levemente el 85% de los acreedores, con lo que menos del 15% quedaría afuera sin aceptar la oferta. Esto implicaría, que si la Cámara de Apelaciones de Nueva York le da el aval a Griesa y el juez puede aplicar el “stay”, la Argentina comenzaría a pagar, cumpliría con más del 85% de las liquidaciones, y se terminaría el default; al menos en ese juzgado. Luego, los bonistas que no aceptaron, podrían recurrir a la apelación; pero, según interpretan los abogados que representan al país, con pocas probabilidades de éxito. Lo que espera el Gobierno ahora es que la segunda instancia judicial acelere luego de la audiencia del 13 de abril el fallo definitivo sobre la autorización o rechazo a la posibilidad que Griesa aplique el “stay”. Se sabe que este nunca será, por cuestiones de tiempo, durante la semana que termina el 15 de abril; con lo que, tal como adelantó este diario, los pagos podrían concretarse recién en la semana que comienza el lunes 18. Según los abogados argentinos, no habría problemas en la prórroga, y el Gobierno aceptaría pagar punitorios por la demora, aunque no haya sido provocada por alguna acción voluntaria o involuntaria del país. Lo novedoso el acuerdo firmado por Red Pines y Pinnaker, es que, según lo anunciado por el propio Pollack, los fondos renuncian a la apelación si la Argentina cumple con su pago de u$s 250 millones; una vez que Griesa este autorizado a aplicar el “stay” y suspender la amenaza de embargos. La Argentina debe liquidarle a ambos fondos con la misma celeridad que los acreedores que ya habían aceptado la propuesta.

La Argentina ya acordó el pago con bonistas por unos u$s 8.127 millones; de los cuales unos 6.687 millones de dólares corresponden a demandas presentadas ante la Justicia norteamericana y otros 1.440 millones a acuerdos con bonistas europeos. El mayor acuerdo alcanza a los fondos NML Capital, que lidera Paul Singer; Aurelius Capital, Blue Angel, Olifant y FPI Funds por 4.657 millones de dólares. En orden de importancia le sigue el acuerdo con EM Limited (el fondo de Kenneth Dart) por 848 millones de dólares, y los logrados con los fondos Monteraux, Wilton y Córdoba por 288 millones, mientras que los restantes acuerdos son inferiores a los 150 millones de dólares.

Pollack dijo que “se espera que la mayor parte de los bonistas” que restan opten por aceptar la oferta de pago que realizó la Argentina; pero reconoció que para acelerar los acuerdos se debe esperar lo que suceda en la audiencia del 13 de abril en la Cámara de Apelaciones.

Ayer, la administración de la segunda instancia, comenzó a habilitar a los oradores de todas las partes; sumándose ya más de 20 bonistas anotados para la ocasión, con lo que se supone que cada uno de los fondos no tendrá más de 5 minutos para hablar. La Argentina, como demandada, tendrá más tiempo y podrá explicar su posición durante unos 20 minutos, aproximadamente. Se especula con que en el evento esté presente, como parte de la audiencia, el ministro Alfonso Prat Gay.

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