La economía del gigante asiático está en desaceleración y ya no tendrá tasas de crecimiento de 10%. Las previsiones gubernamentales chinas proyectan que la expansión se ubique en un mínimo de 6,5% anual en el quinquenio. Ese crecimiento, aún enlentecido, todavía será positivo para las exportaciones uruguayas, tanto las habituales como otras no tradicionales.

A principio de mes, el presidente chino, Xi Jinping, anunció que la expansión económica del país “no deberá” ser inferior a 6,5% en los próximos cinco años. Con ese crecimiento, Jinping espera que el país pueda sacar de la pobreza a más de 70 millones de chinos que habitan en zonas rurales. Con ese ritmo de crecimiento, además, el gobierno estima que concretará una duplicación del Producto Interno Bruto (PIB) y de la renta per cápita.

Sin embargo, ese crecimiento es bastante menor al registrado previamente, cuando la economía del país asiático crecía cerca de 10% al año.

China es el principal comprador de productos uruguayos (ver aparte). Y entonces la interrogante es cómo impactará ese menor crecimiento de la economía en el comercio bilateral con Uruguay.

El presidente de la Cámara de Comercio Uruguay China, Gabriel Rozman, transmitió a El País una previsión positiva. Señaló como razonable la previsión de expansión manejada por el gobierno de Jinping, y añadió que generará oportunidades comerciales entre ambos países.

“Las oportunidades van más por diversificar lo que exportamos. Mantener las ventas tradicionales que tenemos de lana, leche, celulosa, pero también ampliarlas. Hay bebidas alcohólicas que fabricamos, vinos por ejemplo. Otros rubros, audiovisuales, servicios que se pueden expandir hacia China. Son oportunidades que no explotamos antes y que hay posibilidades de explotar”, dijo Rozman.

La lógica del crecimiento en China varió. Antes, se fundamentaba en el desarrollo de sus exportaciones y ahora pasó a otra más sustentada en el consumo doméstico.

El jueves, durante una disertación realizada dentro de un ciclo de conferencias organizado por El País, la consultora Seragro y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, (IICA), el presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, dedicó un capítulo sobre el gigante asiático.

“Sabemos algunas cosas de China, no tanto como sabemos del resto del mundo global. Se ve una clara desaceleración de la economía china, pero pensar que iba a crecer al 10%, 11% de manera estructural era una ilusión”, dijo el jerarca.

“Hay que decir que China no bajó de crecer 10% a 6,5% de un día para el otro. Ya hace unos cuantos años que la desaceleración china viene dándose de manera gradual. Y que un país de 1.300 millones de personas crezca un 6,5% no deja de ser un motor de crecimiento del comercio y la producción mundial. Sigue siendo una tasa muy decente de crecimiento en una parte muy importante del mundo”, afirmó Bergara.

Enfatizó que la desaceleración china no significa que todos los componentes del crecimiento estén enlentecidos de la misma manera. Expresó que han bajado las exportaciones del país, algo que fue acompañado con una caída de las inversiones. “Pero no ocurrió eso con el consumo doméstico. Hay un viraje en el patrón de crecimiento de China que antes tenía un enfoque mucho mayor en las exportaciones y ahora enfatiza más hacia el consumo doméstico como fuente de crecimiento”, explicó.

Entonces, ese cambio “pega mucho más en los minerales y los metales más asociados a la inversión que en los alimentos más asociados al consumo domestico”, dijo.

Inversión.

“Todo problema merece una oportunidad. China es nuestro socio comercial mayor y más importante. Ahora que hay algunas dificultades tenemos que usar la imaginación e innovar para ver qué exportamos”, manifestó Rozman.

En otro orden, añadió que “Uruguay es un país de servicios y puede ser un buen socio para China. Soy optimista. Los servicios no fueron explotados y hay una oportunidad muy buena para ellos”.

Rozman también manejó otras opciones. Indicó que empresas chinas han invertido en Colombia, Ecuador, Nicaragua, Panamá o Argentina.

“Tenemos que buscar que hagan eso en Uruguay”, sostuvo. Una de las ideas que maneja la Cámara de Comercio Uruguay China apunta hacia esa posibilidad.

“China no tiene un lugar favorito como centro para hacer negocios en América del Sur; hacen negocios independientes con los países. Pero Uruguay podría convertirse en una plataforma para que hagan negocios desde acá”, explicó el empresario.

Para conseguir que se cristalice esa iniciativa habría que fomentar que empresarios chinos lleguen con más asiduidad al país. Y allí hay una iniciativa complementaria de la Cámara respecto a las visas.

“Hay que flexibilizar la entrega de las visas. Los empresarios chinos las tienen para ingresar a Europa o Estados Unidos. No creo que nosotros sepamos más que esos países sobre cómo o a quién entregarle una visa. Entonces debemos hacerlo de una manera más rápida. Tenemos que incentivar e incrementar la llegada de inversores chinos a Uruguay”, sostuvo Rozman.

Exportaciones por US$ 1.231:

China fue el principal comprador de productos uruguayos en lo que va del año. Según los últimos datos disponibles en el Instituto Uruguay XXI, las exportaciones uruguayos hacia el país asiático fueron por US$ 1.231 millones entre enero y octubre de este año, con una participación en el total de las ventas de 18,4%. Igualmente, las colocaciones mostraron una baja de 11% con respecto al mismo período de 2014.

El principal producto exportado fue la soja con US$ 561 millones (y una caída de 29,3% con relación a los diez primeros meses de 2014), la carne con US$ 407 millones (con aumento de 87,2% en la misma comparación) y la lana y los tejidos con ventas por US$ 118 (con un incremento de 16,1%), según las estadísticas de Uruguay XXI.

El País