Lima nuevamente será la sede de reuniones de carácter internacional, y esta vez contará con la presencia global de funcionarios, representantes de sociedad civil y de empresas para discutir un tema tan puntual como la transparencia en el sector extractivo.

La Iniciativa por la Transparencia de la Industria Extractiva (EITI, por sus siglas en inglés) tendrá su 7ma conferencia global durante los días 24 y 25 de febrero en Perú y estará enfocada en los resultados de la implementación del Estándar EITI, así como en discutir sobre cómo integrar los requisitos de transparencia del EITI directamente en el funcionamiento de las empresas y las políticas de gobierno.

Si bien esta iniciativa es resultado de un esfuerzo inicial de hace más de una década de parte de las organizaciones de la sociedad civil, que de manera conjunta lucharon para que se transparente la información sobre los pagos que realizan las empresas del sector minero y petrolero a los estados, ahora es necesario evaluar hasta qué punto es posible avanzar en la mejora de este instrumento.

Uno de los temas que están siendo levantados con motivo de la conferencia en Lima es la incorporación de la dimensión ambiental en los reportes elaborados por los países, lo que implica que las empresas brinden información del dinero que han destinado a acciones para el manejo y remediación ambiental.

La poca voluntad de las empresas que se han adherido a esta iniciativa y la escasez -además de poco fiable- de la información que aparece en los reportes que elaboran los países, ha hecho que la sociedad civil plantee la necesidad de incorporar nuevos elementos en los estándares EITI. Uno de los temas que están siendo levantados con motivo de la conferencia en Lima es la incorporación de la dimensión ambiental en los reportes elaborados por los países, lo que implica que las empresas brinden información del dinero que han destinado a acciones para el manejo y remediación ambiental. Aunque hablar de los impactos negativos que causa el extractivismo en el medio ambiente es muy importante, también puede ser contraproducente enforcar el debate solo en este campo.

Por un lado, el hecho de que se transparente la información sobre los pagos que realizan las empresas al Estado, o destinan directamente para programas ambientales, no quiere decir necesariamente que con esto se logre mejorar la calidad ambiental de las zonas afectadas; o se reparen los daños ocasionados por la actividad extractiva. Además, en un contexto de reducción de los estándares ambientales en países como el Perú, la transparencia no servirá de mucho cuando lo primero que hay que hacer es que se establezcan normas adecuadas e instituciones fuertes que protejan la naturaleza.

El otro asunto, que es quizás el más importantes, es que al centrarse en lo ambiental se está desviando la atención de un tema que es mucho más importante, como es el de profundizar y ampliar los estándares en materia fiscal para conocer realmente cuánto y cómo es que están contribuyendo las empresas a las arcas fiscales de los países en donde operan.

Esto va más allá de saber si pagan, o no, el impuesto a la renta, o si están cumpliendo con transferir las regalías correspondientes. Es necesario conocer al detalle cómo es que se ha llegado a determinar la base imponible, es decir, sobre qué montos y valores es que se van a aplicar los impuestos y contribuciones.

Para ello se deben abrir las cuentas para saber si se han realizado operaciones que tienden a distorsionar los resultados a través de, por ejemplo, la manipulación de precios de transferencia, préstamos intrafirma, o falsa facturación.

Esto va más allá de saber si pagan o no el impuesto a la renta, o si están cumpliendo con transferir las regalías correspondientes. Es necesario conocer al detalle cómo es que se ha llegado a determinar la base imponible, es decir, sobre qué montos y valores es que se van a aplicar los impuestos y contribuciones.

Estas operaciones se pueden realizar gracias al entramado de filiales y subsidiarias que usan las corporaciones en jurisdicciones con baja o nula imposición, donde además hay secretismo financiero y se crean empresas fachada y fondos con fines de ocultar riquezas. De aquí la necesidad de contar con reportes que desagreguen la información contable por cada país donde están presentes las empresas, así como tener registros de acceso público donde se pueda conocer quiénes son los verdaderos beneficiarios detrás de empresas y fondos.

Algunos avances ya se están dando a través de iniciativas como BEPS, aunque como siempre los países en desarrollo quedan excluidos de estos procesos. La conferencia EITI es una oportunidad para hacer ver las limitaciones actuales que hacen que no se pueda avanzar lo suficiente en este tema y la sociedad civil internacional tiene la misión de seguir impulsando la implementación adecuada de instrumentos como los Reportes País por País, Beneficiario Efectivo, Intercambio Automático de Información, entre otros, para que exista verdadera transparencia.

Economía Crítica