Después de meses de insistir ante las autoridades, finalmente los ganaderos lograron que las autoridades flexibilizaran los requisitos para la salida del ganado en pie al mercado internacional. La medida es vista por el sector como una opción ante los bajos precios que pagan los mataderos locales.
El Gobierno cedió a la petición de los ganaderos de ampliar de 24 a 48 horas el tiempo máximo para realizar los trámites para la salida del ganado, aunque se mantiene la restricción impuesta por la Policía Nacional que prohíbe el traslado del ganado en las carreteras entre las 6:00 p.m. y las 6:00 a.m.

También se suspendió la restricción que impedía la salida de reses con peso menor a 250 kilos. “Ahora el productor puede sacar el animal del tamaño que sea, pagando el impuesto de acuerdo, pero siempre dentro del marco de la responsabilidad”, dice el presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderos de Nicaragua de Nicaragua, Salvador Castillo.
Faganic descarta que en el futuro la apertura de la frontera ponga en riesgo la estabilidad del hato, pero consideran que esta será una opción que aliviará la crisis que enfrenta el sector por la baja en el precio promedio que pagan los mataderos. Este pasó de 120 córdobas por kilo en canal caliente a mediados del año pasado a entre 80 y 90 córdobas actualmente.
Castillo espera que esta agilización de los trámites, que está vigente a partir de ayer, las exportaciones de ganado en pie se incrementen. Este año el valor de los envíos de ganado al exterior registra una caída del 75.96 por ciento.
MENOS VENTAS
Las estadísticas del Centro de Trámites para las Exportaciones (Cetrex) detallan que entre el 1 de enero y el 14 de marzo de 2016 los envíos de ganado en pie al exterior generaron 2.05 millones de dólares. En el mismo período del año pasado estas colocaciones alcanzaron 8.55 millones de dólares.
Dicha caída es provocada principalmente porque dos de los principales compradores —Guatemala y Venezuela— no han recibido ganado nicaragüense.
Castillo reconoce que la demanda externa ha bajado, pero confían en que el sector encontrará nuevos mercados.

La Prensa