El sistema cooperativo de ahorro y crédito se ha transformado en un competidor más para los bancos del sistema. Innovaciones como el uso de su propia red de cajeros, hasta disputarse el mercado de las tarjetas de crédito son los pasos más recientes que han dado.

Aunque realizan intermediación financiera las cooperativas de ahorro y crédito no son reguladas por la Superintendencia de Bancos (SIB), y la Inspección General de Cooperativas (Ingecoop) solo audita los estados financieros que presentan esas entidades.

Llevan un modelo de autoregulación que ha sido exitoso, indicó Edgar Ramírez, titular de la Ingecoop, al referir que los balances que presentan las cooperativas muestran solidez financiera.

En el caso de la Federación de Cooperativas de Ahorro y Crédito (Fenacoac) bajo el sistema de Micoope agrupa a 25 entidades y a la fecha suma más de 1.5 millones de asociados. Las cifras estimadas de cuentas de ahorro que poseen superan los Q3.2 millones con una cartera de depósitos de Q8.7 millardos y en créditos arriba de los Q7.7 millardos.

Con ese nivel de carteras al sistema Micoope le alcanzaría para estar entre las principales diez entidades bancarias del país. Según la información que publican, este año alcanzan en activos Q10 millardos, es decir un crecimiento del 8.5 por ciento con respecto al cierre de 2014 de Q9.2 millardos.

De acuerdo con Rodolfo Orozco, director ejecutivo de la Confederación Guatemalteca de Federaciones de Cooperativas (Confecoop), la legislación vigente les permite realizar todo tipo de operaciones financieras de esa cuenta han creado servicios novedosos para los afiliados.

Seguros de vida, vehículos, cuentas monetarios, operaciones con remesas, cajeros automáticos y casa de cambio son las apuestas del sector cooperativista además del mercado de tarjetas.

Dinero plástico

Micoope incursionó junto a Visa en el mercado de tarjetas de crédito, ofreciendo 1.25 por ciento de tasa mensual de interés, membresia y seguro contra fraude, robo y clonación gratis.

Al cierre de este año se espera colocar 26 mil de estos plásticos entre los afiliados a quienes también ofrecen tarjetas de débito que se pueden utilizar para pagos y en la red de cajeros automáticos de Micoope que supera las cien unidades o en los que opera Visa.

El requisito indispensable para optar a una tarjeta crédito Micoope es pertenecer a una de las cooperativas socias, explicó Billy Rodas, supervisor del Fondo de Garantía de Micoope. Esto además de los formularios de la SIB y otros requisitos básicos, añadió.

Orozco indicó que las cooperativas están creando productos financieros para promover el desarrollo de sus afiliados. Los servicios que ofrecen cumplen con la legislación contra el lavado de dinero y se presentan reportes a un departamento específico de la SIB, comentó.

En opinión de Edgar Bran, gerente de Banco Promerica, el sector cooperativista atiende segmentos de mercado a los que los bancos no han logrado atender. “Hay espacios para todos”, señala al mencionar la posibilidad de competencia con el sistema cooperativo.

Fondo de garantía

De acuerdo con información del sistema Micoope, el Fondo de Garantía protege el ahorro de los asociados hasta por Q100 mil en caso de insolvencia de alguna cooperativa.

El Periódico