Sólo un 4% de 850 empresas consultadas en 25 sectores económicos tiene planeado hacer aumentos salariales en 2016 por encima del 6,77% de inflación del año pasado, según la actualización de la encuesta salarial Total Rewards 2016, de la consultora Human Capital.

De acuerdo con la encuesta, 14% de las organizaciones no realizará incrementos salariales, mientras que el restante 82% se moverá entre niveles de inflación y ajuste de salario mínimo, e incrementarán buscando una mezcla entre salario fijo, planes de beneficios y modalidades de remuneración variable.

Considerando de nuevo la totalidad de las empresas, el 41% de las organizaciones tomará o ha  tomado decisiones de incrementos salariales basadas en niveles de inflación, 23% por debajo de este nivel y 18% tomando como base el aumento del salario mínimo.

Según datos de la consultora, el salario fijo ha perdido participación año tras año. Hoy sólo representa el 48% de la compensación total, perdiendo 2% con respecto al 2015. Por el contrario, se consolidan los esquemas de remuneración variable (27%), beneficios (16%) y salario emocional (9%), como las alternativas empleadas para responder a la denominada compensación bajo demanda y entregar beneficios a la gente, costándole menos a la organización.

Señala José Manuel Acosta, presidente de la consultora Human Capital, que “este panorama se debe a que los incrementos vía salario tienen automáticamente una consecuencia en la estructura de costos de seguridad social y parafiscales”.

Sin embargo, Jorge Coronel, economista,  profesor de la Universidad de Medellín y miembro del Observatorio de Mercado de Trabajo de Antioquia, señala: “Las empresas han entrado en una dinámica hace mucho tiempo y es que han considerado que la mano de obra y el salario es un factor que pesa mucho en la producción y entonces por eso los gobiernos le han ayudado a los empresarios a abaratar la mano de obra”.

¿Como les ha permitido hacer esto? Se pregunta Coronel y se responde: “Les ha permitido hacer contrataciones flexibles, les ha permitido dejar desregulado como tal el mercado de la contratación y eso ha sido benéfico para los empresarios, pero ha traído un problema grande para los trabajadores porque los ha expuesto a que terminen siendo maltratados en el mercado laboral”.

¿A qué obedece que hoy las empresas estén pensando en modalidades diferentes a la contratación habitual? A que se les ha permitido y que es una forma de abaratar la mano de obra, puntualiza el analista.

Recuerda el investigador del mercado laboral que ya recientemente la Ocde, a la que Colombia busca incorporarse de manera plena, hizo observaciones sobre estas modalidades “muy flexibles” de contratación, señalando que no eran cónsonas con las políticas de la organización.

Depende del rendimiento

Según la consultora Human Capital, el panorama de los aumentos salariales 2016 está proyectado en 6.5%, por lo que José Manuel Acosta, presidente de la consultora, señala: “Es el momento en que las organizaciones deben analizar sus estrategias para entregar ofertas de valor a sus empleados diferentes a lo monetario, siendo los mecanismos complementarios alternativas de interés para realizar incrementos salariales costo-eficiente para las compañías”.

En ese orden de ideas, con las tendencias identificadas en la actualización de la citada encuesta, se determinó que el porcentaje de compañías que van a aplicar incrementos con base en el desempeño de sus empleados subió 37% en relación con el 2015.

De esta manera, se espera que los empleados con mejores niveles de desempeño tengan incrementos estimados entre 7,5% y el 8%, mientras que los trabajadores con resultados bajos estarían entre 3% y 4%. Es decir, los mejores tendrían incrementos de hasta 1,23% por encima de la inflación de 2016, y los que tengan bajos resultados estarían por debajo de la inflación en 3,77%.

El Mundo