Tal vez el ministro de Economía boliviano no es premiado por publicaciones y organismos internacionales, pero su país va a crecer este año más del 4%, liderando por segundo año la región. Luis Arce explica los pilares que han llevado a esta expansión económica del país del Altiplano en los últimos años.
Bolivia será el país que va a crecer más en la región este año (4,4%), pese a la desaceleración económica mundial, ¿cómo observa estas proyecciones?
Creo que ratifica lo señalado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la propia Cepal, que nos están poniendo este año, y el próximo, como la economía de mayor crecimiento, en realidad fuimos ya en Sudamérica la primera región de mayor crecimiento el año pasado, el 2009 también lo hicimos. No es novedad, estamos simplemente ratificando que el cambio de un modelo económico en Bolivia ha sido fundamental para alcanzar estos nuevos niveles de crecimiento económico.
¿Cuáles son los pilares de este nuevo modelo económico?
Hasta el 2005, Bolivia también tenía políticas de corte neoliberal. El 2006 con el presidente Evo Morales hemos cambiado eso por un modelo económico social comunitario productivo, que arranca del concepto de que vamos a crecer aprovechando de nuestros propios recursos naturales. Como muchos países de América Latina, Bolivia ha sufrido un permanente saqueo de sus recursos naturales y no se han beneficiado de eso. ¿Quiénes se han beneficiado?, las transnacionales. Entonces, como primer elemento, Bolivia decidió que aprovechando sus propios recursos naturales empezaría a crecer. Segundo elemento, con la participación activa del Estado, porque no somos creyentes en la economía de mercado. El 2008 fue una clara muestra de que el exceso de mercado trae problemas y los propios norteamericanos lo sufrieron. Creemos que el Estado tiene que ser el promotor, el que impulsa el crecimiento y el desarrollo, especialmente para una economía como la boliviana que tenía una altísima pobreza extrema. Bolivia era el 2005 el país con más alta pobreza extrema en la región, pero desde el 2011 ya no somos el país con mayor pobreza extrema, de acuerdo con cifras de la Cepal.
¿El Estado invierte?
Aquí viene el tercer elemento, el más importante, pues generamos excedentes económicos con los recursos naturales, los cuales son manejados por el Estado que los redistribuye, a través de inversión para fomentar una Bolivia industrializada, por ejemplo el próximo año inauguramos una planta para producir urea, así como otras plantas separadoras de líquidos de petróleo, y por lo tanto ya estamos en la petroquímica.
¿Con empresas públicas?
Así es, el Estado es el que hace la industrialización, porque nuestro sector privado nacional es todavía muy débil e incipiente, no tiene la espalda para hacerlo.
¿Y los programas sociales?
Hacemos transferencias condicionadas, bonos que se dirigen a disminuir la deserción escolar, la mortalidad materno infantil. También hay una renta universal, en Bolivia todos los viejitos reciben su renta haya o no hayan aportado al régimen de jubilación, lo cual ya es un adicional.
¿Eso es sostenible en el tiempo?
Totalmente. Todos los mayores de 65 años reciben 2.600 bolivianos (unos 374 dólares) al año en el caso de la renta dignidad. Eso les sirve para poder de alguna manera sopesar la etapa más difícil de la vida que es la vejez. Entonces hemos atacado a los grupos más vulnerables, los niños, las mujeres y los ancianos con esas políticas sociales redistributivas del ingreso, y eso aumenta la calidad de vida, el consumo, la inversión de la gente, es el motorcito de la economía nacional ahora, por eso es que estamos creciendo más que otros países, que todavía están apostando al crecimiento en base a las exportaciones, cuando los mercados están cayendo.
¿Bolivia apuesta por la demanda interna?
Claro. Desde el 2006, China hace lo propio y enfrenta la crisis volcando sus políticas hacia el incentivo a la demanda interna, como nosotros.
¿Pero Bolivia también exporta en buena cantidad?
Por supuesto, pero han caído las exportaciones.
¿Eso no ha tambaleado a la economía boliviana?, pues es una fuente importante de ingreso.
La exportación es el primer generador de divisas, pero no es la principal actividad económica. La manufactura en nuestro país ahora tiene el 17%, la producción agropecuaria el 13%, los hidrocarburos el 12%, los minerales el 8% de participación en el producto interno bruto. Hemos logrado diversificar la producción de tal manera que cuando caen los minerales, tenemos la manufactura, la producción agropecuaria, que empiezan a compensar esa desaceleración de la economía. En construcción, nuestro gobierno ha construido más que nunca, carreteras, hospitales, puentes, escuelas, teleféricos, satélite, estamos construyendo ahora vías férreas, estamos invirtiendo bastante en infraestructura.
¿Y con la inversión privada cómo van, porque también es un pilar importante en todas las economías del mundo?
Nosotros hemos apostado a la inversión pública, que hoy representa el 17% del producto interno bruto y la inversión privada al menos entre un 7 u 8% más o menos, lo que quiere decir que el sector privado en nuestro país no es muy dinámico. Donde sí vemos dinamismo es en la inversión privada extranjera que está llegando a Bolivia.
¿En qué sectores?
Manufactura, hidrocarburos, minería, turismo, donde estamos recibiendo buenos niveles de inversiones, de países como Estados Unidos, Brasil y otros de Europa, la propia inversión peruana se está dinamizando en Bolivia últimamente.
¿Entonces, sí hay apertura y buenas condiciones para la inversión privada?
En realidad la nueva Constitución Política del Estado protege la inversión privada extranjera y doméstica. Hemos sacado una nueva ley de inversiones que claramente establece el cuidado que debe tener la inversión extranjera, o sea, no nos hemos cerrado a la inversión extranjera; es más, este 26 de octubre estamos haciendo un evento en Nueva York (Estados Unidos) para atraer inversión extranjera en proyectos que nosotros creemos que son estratégicos para el Estado boliviano.
¿Como cuáles?
Grandes hidroeléctricas, queremos vender electricidad, ya lo estamos haciendo en realidad, pero en pequeña escala a la Argentina, ahora queremos hacerlo en gran escala a dos grandes compradores potenciales como el propio Perú.
¿Pero la locomotora de la economía boliviana termina siendo  el Estado y no la inversión privada como en otros países?
Así es. Mire, cuando hay crisis los primeros en hacer stop son los privados, porque dicen “aquí no voy a ganar” y cuando no hay ganancias los privados no invierten, no dinamizan la economía. En cambio el Estado sigue invirtiendo porque tiene estrategias de largo plazo. Bolivia tiene un plan estratégico hasta el 2025 y se van acomodando los privados a ese plan.