El ingreso de capitales del exterior para ser invertidos en instrumentos financieros disminuyó este año a 19 mil 868 millones de dólares, 58 por ciento menos que en 2014. La caída ocurrió en medio de la incertidumbre que ha prevalecido en 2015 en los mercados financieros internacionales, provocada por la expectativa de un incremento en las tasas de interés en Estados Unidos, dijo este miércoles Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero del Grupo Financiero Base.

Como parte de este entorno, en el primer trimestre del próximo año, una vez que se hayan incrementado las tasas de referencia en Estados Unidos, podría darse una salida de capitales de los mercados financieros mexicanos en torno a 5 mil millones de dólares, anticipó. Consideró que ese monto esbajo si se lo compara con los recursos que han ingresado de finales de 2008 a la fecha para capitalizar los mayores rendimientos que se ofrecen aquí, respecto de los mercados de países industrializados.

No se ha visto una salida de capitales del país en los meses recientes en que ha prevalecido la volatilidad financiera, expresada en una devaluación del peso, dijo Siller en conferencia de prensa. Los recursos siguen entrando, pero el ritmo ha disminuido significativamente, sobre todo en el tercer trimestre, añadió.

En ese sentido, previó que en el cuarto trimestre de 2015 se mantendrá el flujo de inversión extranjera a bonos en el mercado financiero local pero en un monto muy pequeño respecto de las cantidades que han ingresado en los años posteriores a la crisis que estalló en el sistema financiero estadunidense en el otoño de 2008, que se convirtió en una recesión mundial todavía no superada.

La previsión es que el Banco de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos aumente su tasa de referencia el 16 de diciembre, en lo que sería el primer movimiento de alza en diez años, dijo. Una vez que ocurra ese movimiento, tenderá a reducirse la incertidumbre en los mercados financieros, que hasta ahora ha sido motivada en gran medida por la expectativa de un incremento de las tasas en aquel país.

El Fed redujo paulatinamente a entre cero y 0.25 por ciento su tasa de referencia para estimular la economía estadunidense después de la recesión de 2008-2009. Una vez que la economía de ese país se acerca a las condiciones previas a la crisis, el banco central comenzará a normalizar su política monetaria con el incremento paulatino de tasas y la disminución de las inyecciones de liquidez que al mercado financiero mediante la compra de bonos del gobierno.

La reducción de tasas en Estados Unidos, seguida por varios bancos centrales, provocó un incremento en los flujos de inversión financiera a países como México, donde los rendimientos son mayores que los ofrecidos por los instrumentos en dólares, con un riesgo relativamente bajo.

Este año, a medida que se perfiló un incremento en tasas, aumentó la volatilidad en los mercados financieros internacionales, por un regreso de inversionistas a posiciones en dólares. En México, esto se reflejó en una pérdida de 11 por ciento en el valor del peso, casi una tercera parte de la devaluación de la moneda brasileña, de 31.6 por ciento, y menos que el dólar neozelandés, que se depreció 15.5 por ciento, o la corona noruega, que lo hizo 14.3 por ciento, de acuerdo con datos ofrecidos por Gabriela Siller.

En el primer trimestre de 2016 se anticipa una ligera salida de capitales, de unos 5 mil millones de dólares, anticipó Siller. Se trata, dijo, de una cantidad pequeña, comparada con los 300 mil millones de dólares que han ingresado al mercado financiero mexicano desde 2008 para aprovechar las mayores tasas de interés. “No creemos que se vaya a dar una fuga de capitales, sobre todo con otras economías emergentes –como es clasificada la de México– en condiciones menos favorables”, aseguró.