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En 2015, los hogares más ricos del país percibieron ingresos 20 veces superiores a los del decil (la décima parte de la población) más pobre, revelan datos que difundió este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De acuerdo con los resultados del Módulo de Condiciones Socioeconómicas (MCS) 2015, los hogares con el decil más alto de percepciones recibieron, en promedio, 161 mil 568 pesos al trimestre, contra 8 mil 169 pesos de los hogares del primer decil.

Esto implica que los primeros captaron en promedio 19.8 veces más ingresos que los segundos.

Las entidades del país donde obtuvieron el mayor ingreso promedio fueron Nuevo León con 66 mil 836 pesos al trimestre, seguido de la Ciudad de México (61 mil 622), Baja California Sur (con 61 mil 361) y Aguascalientes (59 mil 434).

Los estados con menores percepciones promedio por hogar al trimestre fueron Veracruz (31 mil 328); Chiapas (29 mil 648); Oaxaca (28 mil 715) y Guerrero (27 mil 584 pesos).

Nuevo León, el estado con el mayor ingreso promedio, en los hogares obtuvieron el doble de recursos que en Guerrero, el de menores percepciones.

Muestra total de 64 mil 93 viviendas

El análisis del Inegi detalla que el ingreso trimestral total de los hogares en el país en 2015 ascendió a un billón 524 mil 262 millones 517 mil pesos, de los cuales 13 por ciento correspondió a áreas rurales y 87 por ciento, a las urbanas.

Casi siete de cada 10 pesos que los hogares obtuvieron el año pasado (67 por ciento) provino de ganancias generadas mediante el trabajo; 14.8 por ciento correspondió a transferencias (en las que se incluyen las remesas enviadas por connacionales que viven en el extranjero); otro 10.9 por ciento provino de la estimación del alquiler de la vivienda, que se refiere a los recursos provenientes de la producción de servicios en el hogar para consumo propio o al dinero que los hogares liberan del pago por servicios de alojamiento y que pueden destinar de manera regular a su consumo de bienes y servicios.

Además, 7.1 por ciento de los ingresos provino de la renta de la propiedad y 0.1 por ciento restante de otras percepciones corrientes. Según el Módulo de Condiciones Socioeconómicas del Inegi, que tiene como objetivo adicional proporcionar la información necesaria para la medición de la pobreza multidimensional que realiza el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), por tamaño de localidad, las remuneraciones al trabajo subordinado presentaron importantes contrastes, ya que en las localidades de 2 mil 500 y más habitantes (urbanas) estos recursos representaron 57.9 por ciento del total, contra 46 en las localidades de menos de 2 mil 500 habitantes (rurales).

Por el contrario, las ganancias por trabajo independiente tienen importancia mayor en las localidades rurales, donde conformaron 14.7 por ciento del total de ingresos, mientras en localidades urbanas estos recursos representaron 6.7 por ciento del total.

Las transferencias que reciben los hogares tuvieron una mayor importancia en las localidades rurales respecto de las urbanas, al representar 19.8 por ciento en las primeras y 14 puntos pocentuales en las segundas.

El Inegi detalló que el MCS 2015 contó con una muestra total de 64 mil 93 viviendas, de las cuales 15 mil 133 se situaron en localidades rurales y 48 mil 960, en urbanas.

Los cambios en los criterios de captación del ingreso que realizó el Inegi fueron decisión exclusiva de ese instituto; se hicieron al margen del convenio de colaboración con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval); no fueron debatidos técnicamente en conjunto y rompen la evolución histórica de las mediciones de pobreza que el consejo ha presentado desde 2008.

Ayer, en comunicado, el Coneval calificó de poco transparente el proceso que siguió el Inegi esta ocasión y se insiste en que cualquier modificación para captar adecuadamente la variables económica y sociales debe ser realizada con planeación, de tal manera que se genere certidumbre.

Este viernes, el Inegi difundió datos en los que señala que los hogares del decil con más altos ingresos recibieron en promedio 161 mil 598 pesos al trimestre, mientras en Guerrero, una de las entidades más con mayor pobreza, se obtuvieron 27 mil 584 pesos en un periodo comparable.

Para el Coneval, estas cifras significan lo siguiente: “incremento real de 11.9 por ciento en el ingreso corriente en los hogares a escala nacional y más de 30 por ciento en algunas entidades federativas, entre 2014 y 2015.

Asimismo, se presenta un aumento real de 33.6 por ciento de percepciones en los hogares más pobres en un año, lo cual no es congruente con la tendencia que se ha venido manifestando en otros instrumentos del Inegi y con otras variables económicas.

Si bien el instituto reporta aumentos, el último reporte del Coneval indica queel ingreso corriente total promedio trimestral por hogar se redujo en términos reales en 3.5 por ciento entre 2012 y 2014. El Inegi destacó, en un boletín, que como parte de un proceso de mejora, aplicó nuevos criterios para captar y verificar la información de percepciones en viviendas. En todo el mundo, indicó, medir los ingresos es complejo, pues los informantes tienden a declarar menos de lo que realmente perciben.

El consejo recordó que, de acuerdo con la Ley General de Desarrollo Social (LGDS), es éste el que tiene la atribución de medir la pobreza a escala nacional, estatal y municipal. Y aclara que el Inegi es responsable sólo de captar información para hacer el cálculo: rezago educativo, calidad y espacios de vivienda; acceso a la alimentación, a la salud, a la seguridad social y a los servicios básicos de la vivienda; grado de cohesión social e de los hogares.

El próximo 26 de julio, el Coneval presentará los resultados de su medición. El año pasado, informó que en los primeros dos años del gobierno de Enrique Peña Nieto, la población en miseria aumentó en 2 millones de personas, particularmente en urbes.

En la década pasada el gobierno federal, por medio de la Secretaría de Desarrollo Social, publicaba cifras de pobreza. Lo hizo en 2000, 2002 y 2004. Por eso, legisladores de varios partidosdesconfiaron de la información, lo que puso de manifiesto la necesidad de crear un organismo, independiente de instancias gubernamentales, encargado de hacer la medición. Fue así como nació el Coneval en 2004.