Los gobiernos de México y Brasil mantienen una estrategia de cooperación en el desarrollo científico para la agricultura tropical, a fin de respaldar el sur-sureste de México.

La embajadora de México en Brasil, Beatriz Paredes Rangel, destacó que en el caso de Quintana Roo se podría cultivar la palma de aceite, así como algunas maderas tropicales.

“Es viable que Quintana Roo aproveche el potencial que tiene no sólo agrícola sino también forestal y pesquero”, dijo.

De manera específica, Paredes Rangel explicó que existe colaboración entre la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) para el desarrollo científico enfocado a la agricultura tropical.

“Es el proyecto de cooperación más importante que está llevando a cabo la embajada en coordinación con la Secretaría de Agricultura y de Relaciones Exteriores y es muy significativo para el sur-sureste mexicano y para toda la región de trópico húmedo del país”, detalló.

El proyecto se basa en un proceso de capacitación de técnicos, agrónomos, investigadores y zootecnistas en materia de agricultura tropical, fitotecnia y ganadería tropical.

Aprovechamiento de Quintana Roo
Paredes Rangel destacó que Quintana Roo tiene regiones productivas distintas, sin embargo, es importante la adecuada planeación para que se aprovechen las regiones de forma adecuada, para lo cual se podría invertir en tecnología.

“Es viable que Quintana Roo aproveche el potencial que tiene no sólo agrícola sino también forestal en materia de maderas tropical y pesquero porque tiene un extraordinario potencial pesquero”, reiteró.

La embajadora de México en Brasil puntualizó que existe un conjunto de alternativas de la agricultura tropical que son propicias para el sur y sureste de México, como la palma de aceite, maderas tropicales, incluso café, entre otros proyecto productivos que pueden impulsarse y que tienen que ver con maderas y peces.

Sispe