Esta semana el Perú es anfitrión del Foro APEC Mujer y Economía 2016, el cual tiene dos ejes temáticos: crecimiento con calidad y desarrollo humano. SEMANAeconómica tuvo la oportunidad de conversar con la ministra de la Mujer, Marcela Huaita, sobre los temas de discusión dentro del foro, como la alfabetización digital y financiera, y la internacionalización de las micro, pequeñas y medianas empresas lideradas por mujeres. Otros temas que se verán en el foro son el costo económico de la violencia de género y  la corresponsabilidad familiar laboral, que tiene incidencia en la oportunidad laboral de las mujeres.

¿Cuáles son los principales obstáculos económicos para la mujer peruana hoy?

La responsabilidad familiar es un tema que tenemos que abordar, y estamos viendo esfuerzos tanto del sector público como del sector privado para fomentar la corresponsabilidad. Hay interesantes herramientas para esto, como el teletrabajo, que permite desarrollar una carrera a los hombres y las mujeres sin necesidad de trasladarse. Esto le da mayor posibilidad a la compatibilización de horarios. Otra herramienta es generar las condiciones en las empresas para el mayor desarrollo de las mujeres, como el lactario. Toda compatibilización de la responsabilidad pública y privada tiene repercusiones positivas, como disminuir la brecha salarial, por ejemplo.

¿En qué monto está la brecha de género de los salarios en el Perú?

La brecha puede ser hasta de 70% en los oficios de menor nivel educativo. Cuando incrementa el nivel educativo, la brecha disminuye sustancialmente, a 20%, pero se mantiene. Esto se debe no sólo a la mirada empresarial de “por qué emplear a una mujer”, que probablemente va a tener que distraer algunos años de su trayectoria profesional al cuidado de los niños. Cuando las mujeres toman la decisión de tener hijos, el tiempo que requiere esta dedicación les permite menos posibilidad de estar todo el tiempo orientadas a la profesión.

Este año se incrementó el descanso por maternidad de 90 a 98 días, y ahora se quiere incrementar el descanso por paternidad de cuatro a quince días. ¿Cómo podrían las empresas ver los beneficios de este tipo de medidas?

Además de generar un ambiente social en beneficio de la responsabilidad que tenemos todos con las familias, impacta la productividad. Cuando las empresas le dan beneficios a sus trabajadores, le dan un mejor ambiente laboral y éstos permanecerán mucho más tiempo con ellas porque esos beneficios son reconocidos como importantes. Los trabajadores se sienten más comprometidos con la empresa.

Cuando se incrementó el descanso por maternidad, hubo mucha discusión sobre quién debería asumir el costo de los extra días: EsSalud o el sector privado. ¿Quien asume el costo al final?

Se tiene que hacer un análisis económico sobre esto, pero [incrementar el descanso por paternidad] es un derecho que creemos que deben tener los varones y como sociedad deberíamos aportar a esta corresponsabilidad.

¿A cuánto asciende el costo económico de la violencia de género?

En el Perú existen estudios que han logrado valorar el costo para las empresas de que sus trabajadores y trabajadoras pierdan días de trabajo por la violencia de género, sea porque son víctimas o porque están procesados por la agresión y tienen que acudir a los juzgados. También, las víctimas permanecen en las empresas mucho más de lo que deberían porque no quieren regresar a casa, o porque las metas que tienen en el trabajo no las alcanzan en los horarios adecuados.

Hay estudios que demuestran que casi el 70% de las mujeres que lideran microempresas han sufrido de violencia. Cuando éstas tienen un capital muy pequeño o no están en la formalidad, muchas veces ese capital tiene que ser dedicado a superar un problema de salud causado por esta violencia, y se da una alta mortalidad de emprendimiento de las mujeres.

¿De qué manera se podría ayudar a que las mujeres participen en el emprendurismo?

Hay economías que han desarrollado instrumentos financieros dedicados exactamente para las mujeres que tienen características diferentes y es lo que queremos aprender. Por ejemplo, en el ministerio desarrollamos una experiencia en Puno con mujeres artesanas con una vocación de comercio enorme pero que para internacionalizar sus productos necesitan saber inglés y conocer el comercio online. Tenemos un gran retraso en este tipo de capacitaciones.

¿Hay iniciativas dentro del Perú para incrementar el acceso de las mujeres a las microfinanzas?

Hay un esfuerzo para incrementar la bancarización de las mujeres, para que puedan aproximarse al sistema financiero. También de productos específicos para las necesidades de las mujeres y eso es lo que queremos aprender.

¿Cuáles son los beneficios de que las mujeres estén cada vez más involucradas en la economía?

Estamos viviendo las décadas de mayor educación de las mujeres en el Perú y esa educación puede potenciar su participación económica. Si no se aprovecha esta inversión social en la educación, vamos a tener mujeres muy educadas pero todavía asumiendo responsabilidades domésticas. El reto está en compatibilizar esas responsabilidades. El INEI ha señalado que el trabajo doméstico no remunerado produce 20 puntos del PBI con una valoración de tres soles la hora de trabajo. Las mujeres están produciendo pero creemos que esa inversión social educativa tiene que verse reflejada en empujar a la economía del Perú a otros niveles.

 

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