Las cámaras empresariales de Nicaragua, la Embajada de los Estados Unidos (EE. UU.) en Managua, e incluso el gobierno de Daniel Ortega, han celebrado jubilosamente el décimo aniversario del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, conocido como DR-Cafta por sus siglas en inglés.

Gracias al DR-Cafta en estos diez años las exportaciones de Nicaragua a EE. UU. crecieron 158.4 por ciento, pues en 2006 Nicaragua exportó 353.4 millones de dólares y en el 2015 saltó a 913.4 millones de dólares.

Nicaragua es el país que más provecho le ha sacado a este TLC. Las exportaciones a EE. UU. han crecido a un ritmo de 11 por ciento anual, mientras que las de Costa Rica solo 7.4 por ciento, Guatemala 3.4 por ciento, El Salvador 3.1 por ciento, Honduras 2.8 por ciento y República Dominicana 0.5 por ciento.

El DR-Cafta ha sido tan bueno para Nicaragua que el gobierno de Daniel Ortega considera pedir el ingreso a otro TLC mucho más grande y ambicioso, como es el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) del que forman parte Estados Unidos, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Brunei, Singapur, Vietnam, Canadá, México, Perú y Chile.
La gran ironía política e histórica es que Daniel Ortega y el FSLN, por su ideología socialista y fobia a Estados Unidos se opusieron ferozmente a que Nicaragua participara en el DR-Cafta y trataron de impedirlo por medio de asonadas y sabotajes políticos. Pero también el PLC, por otros motivos trató de impedir la aprobación del DR-Cafta en la Asamblea Nacional, condicionando su apoyo a una amnistía en favor del expresidente Arnoldo Alemán que había sido condenado a veinte años de cárcel bajo la acusación de actos de corrupción durante su ejercicio presidencial.
El presidente Enrique Bolaños no aceptó el chantaje y los diputados del PLC finalmente votaron en la Asamblea Nacional por el DR-Cafta, aprobado el 10 de octubre del 2005 con una cerrada votación de 49 a favor y con la obstinada oposición y voto en contra de todos los diputados del FSLN de Daniel Ortega.
Estos hechos históricos no se deberían olvidar, porque siempre hay políticos oportunistas que se aprovechan de la corta memoria histórica de la gente para hacerse pasar como artífices de grandes logros nacionales, como el del DR-Cafta que en su origen ellos mismos sabotearon y trataron de impedir.
Ahora, después de diez años de desenvolvimiento exitoso el DR-Cafta es celebrado hasta por Daniel Ortega y el FSLN, a quienes la magia del poder absolutista los ha convertido en una rara mezcolanza de “socialistas cristianos”, capitalistas de nuevo cuño y defensores del libre comercio internacional.En medio de esas anormales contradicciones transcurre la historia contemporánea de Nicaragua.

DR-CAFTA creció exportaciones a EEUU en 158.4 por ciento

Las exportaciones de Nicaragua a Estados Unidos crecieron un 158,4 % en los primeros diez años de vigor del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta).

La embajadora estadounidense en Nicaragua, Laura F. Dogu, destacó durante un foro en Managua que las exportaciones nicaragüenses hacia su país, desde el 1 de abril de 2006, fecha de entrada en vigencia del acuerdo, hasta fines del año pasado, “han crecido bastante”.

En 2015, Nicaragua exportó a Estados Unidos productos por valor de 913,4 millones de dólares, un 11,2 % más que los 821,3 millones de dólares vendidos en 2014, según cifras oficiales.

En 2006, año en que entró en vigor ese acuerdo comercial, Nicaragua exportó al país norteamericano 353,4 millones de dólares, de acuerdo con la información oficial.

El año pasado Estados Unidos fue el principal destino de las exportaciones de Nicaragua con 36,08 % del mercado, seguido de Venezuela (11,91 %), El Salvador (9,97 %), Costa Rica (4,99 %) y Guatemala (4,35 %).

“Este Tratado entre los Estados Unidos y los países de Centroamérica y la República Dominicana ha cambiado completamente la relación económica”, subrayó la diplomática.

En el caso de Managua, aseguró que su país tiene “una relación nueva con el Gobierno de Nicaragua y ya creo que podemos trabajar muy bien para ayudar a la gente de Nicaragua a tener prosperidad”.

La diplomática fue la expositora principal de un foro promovido por la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), una de las principales cúpulas empresariales del país, sobre los 10 años en vigor del DR-Cafta.

Allí, el ministro delegado presidencial para la promoción de las inversiones, exportaciones y facilitación del comercio exterior de Nicaragua, Álvaro Baltodano, sostuvo que el DR-Cafta se ha convertido “en un instrumento importante en la generación de empleo y en el combate a la pobreza” de este país.

El funcionario, que participó en un panel junto a representantes del sector privado y de organismos de políticas públicas, aseguró que Nicaragua es el país de la región que más ha aprovechado ese acuerdo comercial.

Baltodano destacó que mientras el resto de países de la región han reducido en un 10 % sus exportaciones de textiles a Estados Unidos, Nicaragua la ha aumentado en un 94 %, aunque no ofreció cifras.

Durante el foro no se precisó el monto que alcanzan las importaciones de Nicaragua desde Estados Unidos después que entró en vigor el acuerdo el 1 de abril de 2006.

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DR-CAFTA sigue planteando serios desafíos

Cámara de Comercio Americana Nicaragüense, AMCHAM, celebra con una conferencia los 10 primeros años del acuerdo comercial.

La Cámara de Comercio Americana Nicaragüense celebró los diez primeros años de vigencia del tratado comercial entre República Dominicana y Centroamérica, conocido por las siglas DR-CAFTA, con una conferencia que incluyó las opiniones de tres panelistas vinculados al tema.

La invitada de honor fue la embajadora de los Estados Unidos en Nicaragua, Laura F. Dogu, quien en su discurso destaca el desarrollo y crecimiento comercial entre la potencia norteamericana y Nicaragua, al tiempo que motivo al país a aprovechar los espacios que se puedan abrir en otros tratados, específicamente el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica o TPP.

Roberto Sansón, presidente de AMCHAM, antes de iniciar la actividad pidió a los asistentes un minuto de silencio por las víctimas de los sendos terremotos de Japón y Ecuador.

Empresarios, diputados y diplomáticos, representantes del Ejército de Nicaragua, participaron en la conferencia, escucharon el discurso de la embajadora Dogu y atendieron la exposición de tres panelistas que analizaron las perspectivas o desafíos que sigue planteando el DR-CAFTA para Nicaragua.

Uno de los asistentes fue Eduardo Montealegre, presidente del PLI, a quien se le vio conversando con distintas personas, mientras que al mismo tiempo su hermano Alvaro escuchaba el testimonio de cinco de sus víctimas en el segundo día del juicio que enfrenta acusado de estafa agravada, crimen organizado y ofrecimiento fraudulento.

Mario Arana, gerente general de la Asociación de Productores Exportadores de Nicaragua, APEN, el general Alvaro Baltodano, delegado presidencial para las inversiones y Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, fueron los tres panelistas que hablaron sobre los logros y los restos que aún plantea el DR- CAFTA.

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