El presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (Fepama), Juan Carlos Altieri, destacó que,  luego de muchos años de letargo, la industria foresto- industrial en el Paraguay está recuperando nuevamente dinamismo. Destacó que los montes se están recuperando gracias a las buenas prácticas aplicadas por el sector.

“Vemos que disminuye la descompresión extractiva, fruto de las plantaciones con especies de rápido crecimiento que hoy sustituyen a la materia prima procedente del bosque nativo, lo que en términos de sustentabilidad es altamente positivo”, señaló.

El titular de Fepama hizo una evaluación de lo que deja este año 2015 para el sector maderero. Fue en el  marco de un encuentro de confraternidad del cual participaron autoridades nacionales, entre ellas el ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, ex dirigente del gremio.

Altieri manifestó que en lo económico esta reactivación se refleja en que aserraderos que habían dejado de trabajar hoy se están reactivando y que las industrias de chapas que por falta de materia prima solo producían a medio tiempo hoy están aumentando su producción gracias a la reforestación existente.

“La mayoría de las industrias de transformación se están adecuando al uso de madera de rápido crecimiento con muy buen resultado, mientras que por otra parte se están instalando nuevos viveros forestales, al igual que empresas dedicadas a la plantación de árboles”, acotó.

Dijo que todos estos son signos positivos que nos muestran en valores reales que el sector foresto industrial presenta una dinámica alentadora.

Actualmente, según estimaciones de la Fepama, más del 60 por ciento de la materia prima utilizada por las industrias ya provienen de bosques implantados con especies de rápido crecimiento, como el Eucalipto.

Alfieri mencionó que  también se deben llevar en cuenta algunos aspectos preocupantes. “Dentro de este análisis existen factores preocupantes como que el consumo de materia prima está muy cerca de la capacidad de cosecha, lo que podría generar una crisis en el abastecimiento de estos insumos claves para la industria”, advirtió.

Explicó que este alto consumo de materia prima no solo pone en riesgo su aprovechamiento en nuestras industrias sino que implicaría una pérdida en la capacidad de utilización de energía renovable de biomasa.

“En efecto, todavía nuestra matriz energética está compuesta en un 42% por el uso de biomasa en silos, industrias cerámicas y siderúrgicas, así como en fábricas de alimentos.  Si la producción de biomasa no alcanza a cubrir estas necesidades, obligaría a consumir energía de mayor valor y podría modificar los costos de producción nacionales poniendo en riesgo la competitividad”, sentenció.

Consideró que si bien la crisis producida por el desabastecimiento se puede resolver importando materia prima en rollos o en tablas, esto aumentaría los costos de tal manera que no nos permitiría a crecer para afuera y, mucho menos, pensar en atraer inversiones de industrias de alto consumo para fabricar pulpa para celulosa o mas fábricas de chapas de partículas.

“Si queremos desarrollar la industria en el sector, generar más empleo o incorporar valor agregado, el camino pasa por fomentar este tipo de emprendimientos y eso requiere un significativo crecimiento en la generación de materia prima”, sostuvo.

No obstante, indicó que el panorama es por demás claro y alentador porque tenemos todas las condiciones para crecer.

Agencia de Información Paraguaya