Los precios del petróleo tuvieron menos pérdidas ayer, tras haber tocado mínimos desde 2009, en un mercado que seguía lastrado por la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de mantener su producción, pese a la abundante oferta.

El Brent, referencia europea del petróleo, logró cerrar a $ 40,55, mientras que el WTI (de referencia para Ecuador) perdía 6 centavos con respecto a la víspera, marcando $ 37,59.

“Los precios del petróleo presentan mucha volatilidad, ya que los inversores se enfrentan a una confianza muy débil”, comentó Jasper Lawler, analista de CMC Markets.

Los precios del crudo han perdido más de 60% en los últimos 18 meses: valían en promedio $ 100 el barril en junio de 2014, contra menos de $ 40 actualmente.

Pese a ello, el viernes pasado, en una reunión en su sede de Viena, la OPEP -que produce más de una tercera parte del crudo mundial- decidió mantener su estrategia y no reducir su producción, pese a las peticiones de países como Ecuador, que buscan una menor oferta para impulsar los precios.

La OPEP tiene como tope de producción 30 millones de barriles por día (mbd), aunque actualmente varios estudios señalan que la oferta del cartel suma cerca de 32 mbd.

Desde el fin de semana pasado, el mercado acusa el golpe de la decisión del cartel, que frustró las expectativas de que la organización baje su producción en un contexto de exceso de oferta mundial, y de débil demanda, debido a la ralentización económica en grandes países consumidores, en particular China.

Todo ello provocó que los precios del petróleo ya empezaran el lunes a bajar a niveles inéditos desde hace casi 7 años.

Esa tendencia se acentuó ayer y, además, afectaba a las grandes plazas bursátiles de Europa y EE.UU., que operaban en baja.

La semana pasada, la OPEP no solo no anunció reducciones de producción, sino que ni siquiera -hecho aún más inesperado- fijó un objetivo cifrado de producción.

El Telégrafo

Petróleo cierra en su nivel más bajo desde 2009 en Nueva York

La cotización del barril de “light sweet crude” (WTI) para entrega en enero cedió 35 centavos a 37,16 dólares en el New York Mercantile Exchange (Nymex), terminando por tercera jornada consecutiva en un nivel más bajo.

Los precios abrieron en alza, luego se aceleraron después del anuncio del departamento de Energía estadounidense (DoE, en inglés) de una baja inesperada de sus reservas de crudo semanales, antes de replegarse poco a poco hasta terminar una vez más en rojo.

“La cifra para las reservas de crudo fue bastante favorable”, estimó Matt Smith, de la firma ClipperData. “Pero aún tengo la impresión de que el mercado no quiere subir muy rápido, dado el contexto de sobreabundancia”.

No solo el DoE informó de una caída de más de tres millones de barriles en sus reservas de petróleo, sino que también anunció un retroceso de su producción semanal y un aumento menos importante de lo previsto en sus reservas de gasolina.

Sin embargo, tomadas en detalle, las cifras del DoE “no explican la disminución de las reservas ya que las importaciones aumentaron (…) la semana pasada, mientras que las refinerías se desaceleraron”, estimó Tim Evans, de la firma Citi.

“Esta falta de coherencia puede acrecentar la confusión a corto plazo, acentuando todavía más las incertidumbres sobre lo que pasará en hechos”, advirtió.

Los precios, ya a la baja desde hace más de un año, se hundieron aún más desde el lunes, luego de la decisión el fin de semana de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) de no fijarse aumentos en sus objetivos de producción pese al exceso de oferta en todo el mundo.

El Espectador