El comité pro-construcción del Ferrocarril Interoceánico de Honduras se presentó como la instancia asesora del Estado y veedora social para la adecuada formulación y desarrollo de megaproyectos de este tipo.

La iniciativa privada, que se mostró en las instalaciones del Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras (CICH), está integrada por ocho profesionales de diversas instituciones, incluyendo el promotor e ideólogo de este proyecto, Tito Livio Sierra.

El presidente del CICH, Ángel Obando; el titular del Colegio de Arquitectos de Honduras (CAH), Marlon Urtecho y la máxima autoridad de la Cámara Hondureña de Empresas de Consultoría (CHEC), Pedro Pineda Cobos conforman la instancia.

Asimismo, son parte el vicerrector de la Universidad José Cecilio del Valle (UJCV), Mario Lanza Santamaría; el presidente del Comité Pro-desarrollo de Amapala, Víctor Zapata; el gerente general de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (CHICO), Silvio Larios así como el representante del Grupo de Doctores (PhD), Edmundo Flores.

De acuerdo a una fuente oficial, el Ferrocarril Interoceánico unirá el Pacífico con el Atlántico hondureño y tendrá dos mega puertos, dos ciudades modelo con centros de acopio que le permitirían manejar 240 mil contenedores de mercancías, cuyas obras iniciales generarán 200 mil empleos directos y 800 mil indirectos.

MANTENER ENCENDIDA
“Se define una instancia permanente en relación al Ferrocaril Interoceánico con las instituciones que tienen que ver con la construcción del mismo; la idea es mantener encendida la iniciativa del proyecto y que se maneje de una forma constante”, precisó Livio Sierra.

El ex asesor de la extinta Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (SOPTRAVI), cuestionó que con los cambios de Gobierno, los mandatarios hacen a un lado planes de largo plazo que quedaron en suspenso e impiden su oportuna concretización.

Entre las funciones de este comité se encuentra velar por la transparencia en licitaciones y concesiones en proyectos similares para su continua promoción, destacó. Unos 10 mil millones de dólares costaría materializar esta ambiciosa obra.

APROVECHAR
De su lado, el arquitecto Urtecho enfatizó que “el comercio mundial se mueve en los mares y tenemos esa ventaja de ser un país bioceánico, contar con dos grandes puertos a nivel centroamericano, lo cual tenemos que aprovecharlo; es muy probable que con la iniciativa, eficiencia y factibilidad que tiene el proyecto muchas empresas internacionales estén dispuestas a financiarlo”.

“Nosotros como Cámara de la Construcción siempre vamos a estar apoyando este tipo de iniciativas, fomentar que el Estado participe, buscar los inversionistas y obviamente que se siga el debido proceso en cada uno de los pasos”, manifestó Larios.

Finalmente, el titular del Colegio de Ingenieros Civiles indicó que la labor de los representantes de esta delegación se hará con honestidad y así dejar un legado para las próximas generaciones.

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