Las intensas lluvias que causaron pérdidas por 15,9 millones de dólares, aislaron comunidades y ocasionaron derrumbes, obligaron hoy al gobierno de Puerto Rico a decretar un estado de emergencia.

Las pérdidas cuantificadas corresponden a casi 12 millones de dólares en la agricultura y los restantes a daños ocasionados a infraestructura pública y viviendas de comunidades pobres del centro del país.

La orden establece que se dará prioridad a los municipios más afectados por las precipitaciones, identificados como Utuado, Jayuya, Villalba, Ciales y Aduntas, en la región central montañosa del país.

Al menos 22 municipalidades han sufrido pérdidas en la agricultura, según la ministra Myrna Comas Pagán, quien estimó las pérdidas en 12,9 millones en las producciones de café, cuerdas sembradas de forraje, siembras de arroz y otros sectores como farináceos, frutas y vegetales.

Además de pérdidas por derrumbes en caminos y daños a los desagües.

El ministro de Estado, Víctor Suárez, en funciones de gobernador debido a que Alejandro García Padilla se encuentra en España, indicó que la orden ejecutiva permitirá la actuación de la Guardia Nacional, que prestará ayuda con maquinarias para remover tierra de deslizamientos.

La Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (Aemead) coordinará las acciones ejecutivas y técnicas de planificación, mitigación, respuesta y recuperación para atender de forma integral la emergencia.

Como parte de la determinación, se dispone que todas las agencias y entidades gubernamentales colaboren con Aemead en la atención de esta crisis generada por las intensas lluvias caídas en las últimas semanas.

Prensa Latina