Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Por Carlos Bedoya*

Cientos de miles de activistas e intelectuales en el mundo señalan que el TPP sólo beneficiará a las grandes corporaciones y a Estados Unidos y sus socios favoritos. Para el resto de países que lo suscriben sólo traerá consecuencias negativas. Los lobbys corporativos han demostrado, una vez más, el poder que tienen en gobiernos como los de nuestros países, que ya han aceptado la firma de este acuerdo.
¿Para qué sirve el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, por sus siglas en inglés TPP (TransPacificPartnership), si total ya tenemos TLC con Estados Unidos, México, Chile y Canadá de este lado del océano; y con Japón, Singapur, Tailandia, China y Corea de Sur del otro (aunque estos tres últimos países no integran el TPP)?

Aunque para muchos es simplemente una raya más al tigre, lo cierto es que el contenido y la función que cumplirá el TPP lo aleja de ser un simple TLC, y lo descubre como una estrategia que combina intereses corporativos y geopolíticos. En síntesis, su contenido es de mayor entrega de soberanía, pérdida de derechos de los ciudadanos en favor de las transnacionales, de autoritarismo y corrupción (se negoció en estricto secreto y estuvo inundado de lobbies empresariales).

tpp mickeyY su función es de aislar a China y a Brasil en sus regiones. De hecho, Estados Unidos nos usa de cola a todos los involucrados para luego negociar con los chicos grandes del barrio del Pacífico. De paso le mete una bomba a la Organización Mundial del Comercio bilateralizando y privatizando las relaciones de comercio e inversiones, porque el TPP sería después el modelo a seguir para todo el mundo. Esto incluye mantener la hegemonía del dólar como la moneda mundial de intercambio y reserva, así sea emitido por la economía más endeudada del planeta.

Ahora bien, en el caso peruano es necesario detenernos en un aspecto central para la vida de las personas: el acceso a medicamentos. En el TPP se acuerda que la protección de datos de prueba, es decir toda la información necesaria para producir medicamentos genéricos se amplía hasta en 20 años (8 años adicionales a los 12 que tienen los países productores, como señala el exministro de Salud, Óscar Ugarte).

Si a eso le sumamos los 4 o 5 años que toma utilizar estos datos ya liberados para la fabricación de medicamentos baratos, resulta que una persona pobre (que en un país con un sistema de salud pública tan precario como el peruano, muere de un cáncer curable por no tener plata) tendrá que esperar un cuarto de siglo más o menos para acceder a precios razonables a las medicinas que se crean hoy.

Esto es un premio para laboratorios como Roche por ejemplo, que emplean todo su poder para empapelar con medidas cautelares a la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID) e impide que registre medicinas más baratas que las de marca. Son unos piratas de la salud, quienes en la práctica matan personas con tal de que no les malogren el mercado. Es el caso del tratamiento del cáncer de mamas, para las mujeres como bien ha señalado la periodista peruana Patricia Del Río.

Hay más impactos negativos de este acuerdo que dejaremos para otro momento, como la restricción en el acceso a internet y las competencias de tribunales internacionales, pero solo por lo aquí expuesto el Congreso no debería aprobar el TPP.

*Periodista y abogado, y coordinador general de Latindadd.

TPP: El acuerdo secreto contra todos nosotros. Por Antonio Zambrano**tpp clima

Si bien las críticas principales vienen por el tema de las medicinas y los transgénicos, el TPP también trae entre sus impactos negativos daños al medio ambiente y un disparo a los pies de los acuerdos alcanzados en la COP21.

Hace cinco años empezó el debate sobre el acuerdo reconocido como el más importante de la historia. El mismo envuelve a 12 paises[1] que en conjunto representan el 40% del PBI mundial. Sin embargo los documentos han ido circulando en secreto entre los gobiernos involucrados y los lobbys que han participado directamente en estas negociaciones.

Este 4 de febrero finalmente se ha firmado en Nueva Zelanda el denominado Acuerdo de Asociación Transpacifico o TPP que a pesar de su importancia para el futuro de la economía mundial no sería conocido de no ser por la página web de filtraciones “Wikileaks”.

Mientras tanto, nuestro país acaba de terminar una etapa en uno de los procesos más complejos para superar las condiciones y mejorar nuestra capacidad mundial de hacerle frente al Cambio Climático global a través del “acuerdo de París”, que se consiguió en diciembre pasado durante la COP21

El acuerdo de la COP21 pone como meta ambiciosa el evitar que se supere la elevación de la temperatura del planeta en 2° C y en la medida de lo posible no llegar ni a 1.5° C, lo cual implica la construcción de políticas públicas de mitigación y adaptación al cambio climático en todos los países del globo; es decir, tender a descarbonizar la economía mundial y enfriar el planeta desincentivando la explotación y quema de combustibles fósiles.

Pero si esto es así, ¿qué nos dice el TPP al respecto? De acuerdo a organizaciones ambientalistas a nivel mundial, tales como Amigos de la Tierra “el TPP favorece garantías para inversiones corporativas por encima de las garantías para la naturaleza”. “El acuerdo permite a las empresas extranjeras demandar a los Gobiernos por proteger el medio ambiente”. Y es que el Acuerdo Transpacifico representa una arremetida sin precedentes contra la soberanía de los Estados y las naciones para definir sus políticas internas y garantizaría el derecho de las transnacionales para asegurar sus ganancias extraordinarias a coste literal de vidas humanas y colapso de ecosistemas completos.

De acuerdo a un pronunciamiento emitido hace pocos días por la plataforma No Negociable[2], a la cual nos suscribimos, podríamos resumir los peligros del acuerdo en 5 puntos que cito a continuación:

El Acuerdo TPP vulnera el derecho a la salud y a la vida, creando nuevas formas de monopolio para los medicamentos biotecnológicos al otorgarles cinco años de protección de datos de prueba, más tres años adicionales por otros mecanismos. De esa manera, se limita el ingreso de competidores y permite que las transnacionales farmacéuticas impongan precios altos que los hacen inaccesibles a sectores de bajos ingresos.

El TPP, en la sección sobre Derechos de Autor, se otorga protecciones excesivas a los titulares de derechos de autor, en desmedro del derecho de las personas para acceder a la cultura y al conocimiento. Este desequilibrio en nuestras políticas culturales es protegido por el TPP a través de procedimientos privados de retirada de contenidos de Internet, quitándoles jurisdicción a nuestros tribunales nacionales, afectando el debido proceso, la presunción de inocencia y las garantías para la libertad de expresión.

tpp1El TPP insiste en mecanismos de arbitraje extrajudicial contra el Estado peruano para la protección de las inversiones que, si bien ya existían gracias a otros acuerdos comerciales, sus impactos negativos para las poblaciones locales no han sido analizados. Nuestros gobiernos se están viendo forzados a eludir ciertas políticas de interés público, priorizando el derecho de las empresas por encima de los derechos de las personas.

El TPP no garantiza el cumplimiento de los derechos laborales internacionalmente reconocidos; por el contrario, promueve la vulneración de estos derechos en nombre de la competitividad y la atracción de las inversiones.

El TPP afecta la producción agrícola nacional al introducir acuerdos que restringen el libre intercambio de semillas entre productores, lo que vulnera el derecho a la soberanía alimentaria.

Con la ratificación del TPP por el congreso peruano en las próximas semanas o meses, las empresas, la explotación de recursos y sus transacciones comerciales estarían “protegidas” contra cualquier estándar ambiental que pretenda hacer frente al cambio climático o a la degradación de los ecosistemas, pero que obstaculice o reduzca los beneficios de las grandes corporaciones. En el documento (que permanece clasificado como secreto) se habla de “autoregulación” de “Mecanismos flexibles” y “voluntarios” es decir, de proteger el medio ambiente cuando haya “voluntad política” para hacerlo y no cuando la norma lo sanciona, mientras sabemos que lo que no está en la ley no se respeta y que la mayoría de veces ni siquiera estando en ella logra cumplirse.

** Politólogo peruano y coordinador del Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático (MOCICC)

El TPP matatpp japon

No es broma. La implicación que tiene en el acceso a medicamentos el Tratado Transpacífico de Cooperación Económica (conocido como TPP por sus siglas en inglés), recientemente firmado por 12 países de la cuenca del Pacífico, incluyendo a México, Perú y Chile de este lado del charco, es brutal.

Se calcula que una mujer pobre con cáncer de mama no podría acceder a un medicamento muy efectivo creado hoy, sino hasta dentro de 25 años. Solo aquellas que tengan dinero podrán hacerlo y así en varias enfermedades graves; especialmente en países como el Perú, con sistemas de salud tan precarios. Luego de las patentes, datos de pruebas con mayor protección en el TPP y además el tiempo adicional que se requiere para fabricar un medicamento biosimilar (genérico) accesible al bolsillo de los pobres, ya será muy tarde para muchos pacientes.

Parece mentira que en pleno siglo XXI, el nivel de consciencia de los líderes mundiales sea tan bajo. Se prefiere la acumulación y beneficios de las transnacionales, en manos de un pequeño grupo de familias del globo, que la vida de millones de personas.

Pero el TPP no solo afecta la salud, sino también el acceso a la información a través de limitaciones en el uso de internet. Además que soslaya aún más la soberanía de los países con mayor prerrogativa a los tribunales internacionales a la hora de un conflicto entre las transnacionales y el Estado.

Finalmente, es un tratado contra la integración, pues aísla a Brasil y China en sus respectivas regiones. Se trata de la bilateralización y privatización del comercio y las inversiones a favor de Estados Unidos y unas cuantas corporaciones.

No todo está dicho, a pesar de su firma el 4 de febrero en Nueva Zelanda, aún falta su aprobación por los congresos nacionales. Esperemos que un debate serio haya hecho que este mega acuerdo comercial y de inversiones haya nacido muerto.

Tiempo de Crisis