Rusia evalúa el impacto en sus relaciones económicas con América Latina del tratado comercial transpacífico firmado en fecha reciente entre Estados Unidos y otras 11 naciones, afirmó ayer una fuente diplomática.

Vamos a estudiar los obstáculos que podrían originarse para el futuro del avance de la interacción con los socios latinoamericanos, declaró Alexander Schetinin, director del departamento de América Latina en la cancillería.

Observó Schetinin, en declaraciones a la agencia de noticias Ria Novosti, que en el recién suscrito Acuerdo de Asociación de Transpacífico -11 países y Estados Unidos- están ausentes Rusia y China, dos grandes e importantes actores comerciales.

Por Latinoamérica sellaron el ambicioso pacto comercial Chile, México y Perú, unido a Australia, Brunei, Canadá, Estados Unidos, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam, cuyas economías representan un 40 por ciento del Producto Bruto global.

Estudiaremos por supuesto cómo influirá ese acuerdo en los vínculos que se desarrollan entre nuestros países, subrayó Schetinin.

Recientemente, el portavoz presidencial Dmitri Peskov dijo que Moscú formularía su posición después de un cuidadoso análisis en correspondencia con los intereses de Rusia.

El presidente Vladimir Putin deploró desde la tribuna de la sesión 70 de la Asamblea General de la ONU la creación de “estructuras cerradas”, en sustitución de la Organización Mundial de Comercio, y alternativas a las reglas internacionales vigentes.

Rusia trabaja en un acuerdo de libre comercio entre la Unión Económica Euroasiática (integrada además por Armenia, Belarús, Kazajstán y Kirguistán) y el Mercado Común del Sur. Negocia similares tratados con Egipto, India, Israel y Turquía.

La experta del Centro de Estudios de Asia Pacífico Natalia Stapran llamó la atención de que bajo el liderazgo de Estados Unidos se aglutinaron en ese acuerdo de Asociación Transpacífico todas las líneas de mayores perspectivas en la agenda preferencial comercial que existe en distintos convenios.