Dentro de la región latinoamericana, México figura como el país que cuenta con el salario mínimo más bajo para un trabajador de tiempo completo.

Con una remuneración mensual de 175.5 dólares, 5.9 dólares diarios, el salario mínimo establecido para los trabajadores mexicanos abre una brecha respecto a los ingresos de otros empleados de tiempo completo de la zona. Por ejemplo, un trabajador en Argentina cuenta con un salario mínimo de mil 184. 2 dólares mensuales, cifra que es 575% superior a lo establecido como salario mínimo territorio mexicano, de acuerdo con datos del Banco Mundial. Esta información se desprende de los componentes del índice Doing Business, que en su versión 2016 colocó a México en el sitio número 38 a nivel global en la medición de facilidad para hacer negocios. El país escaló cuatro posiciones en el mencionado ranking, pero se ha quedado relegado en materia salarial.

No obstante, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalan que de los 50.3 millones de ocupados en la economía a lo largo del segundo trimestre, 13.7 por ciento de ellos laboraron percibiendo sólo un salario mínimo como paga. Esta proporción es la más alta al respecto para un trimestre similar desde 2012, es decir, tres años.

El porcentaje de trabajadores que según el instituto de estadística percibieron remuneraciones de más de uno y hasta dos salarios mínimos ascendió a 25.4%, la mayor proporción de empleados en estas condiciones en una década. De igual modo, los que desempeñaron actividades con sueldos de más de dos y hasta tres salarios mínimos ascendieron a 21.3 por ciento del total de la población ocupada, la más baja en dos años. De esta forma en el mercado laboral mexicano se puede dar cuenta de cierto traspaso desde los estratos de trabajadores con mayores ingresos hacia los que laboran percibiendo a penas los niveles mínimos. El grupo de asalariados que cuentan con sueldos que oscilan entre los tres y hasta cinco salarios mínimos representó 14.2% de los ocupados en el periodo.

El Informador