El 22 de abril del 2016, Ecuador será sede de la Cumbre de Jefas y Jefes de Estado de la Unión de Naciones Suramericanas  (UNASUR), un importante evento en donde las autoridades abordarán la situación económica de la región y la urgencia e importancia de iniciar las operaciones del Banco del Sur.

América Latina enfrenta una coyuntura que demanda la construcción urgente de una nueva arquitectura financiera. Los países de la región, que impulsaron fuertes políticas de inversión pública y desarrollo endógeno, ahora enfrentan presiones a sus reservas internacionales y han tenido que acudir a políticas de restricción de importaciones y movimiento de capitales.

En este contexto, en Ecuador se ha previsto desarrollar varias reuniones que permitan poner en marcha el Banco del Sur:

– III Reunión Ordinaria del Consejo de Administración del Banco del Sur. Fecha: 20 al 23 de abril de 2016.  Lugar: Secretaría General de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), en la ciudad de Quito, Ecuador. Objetivo: Continuar con los acuerdos generados en la II Reunión Ordinaria del Consejo de Administración, realizada en septiembre de 2015 en la ciudad de Buenos Aires; aprobar los miembros del Directorio Ejecutivo; reajustar las fechas del cronograma de aportes de capital, el acuerdo de la Sede del Banco.

– III Reunión del Consejo de Ministros del Banco del Sur. Las normas de operación del Banco del Sur,  establecen que el Consejo de Ministros del Banco del Sur debe reunirse ordinariamente dentro de los cuatro primeros meses calendario del año. Fecha: 21 de abril de 2016. Lugar: Secretaría General de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), en la ciudad de Quito, Ecuador. Objetivo: Definir el cronograma de acción para el inicio de operaciones del Banco del Sur; aprobar los miembros del Directorio Ejecutivo; reajuste del cronograma de aportes de capital en 2016 y de la modalidad operativa de la integración de los aportes; revisión y enmienda del Convenio Constitutivo; revisión del estado de situación de ratificación del Convenio Constitutivo por parte de los países miembros: Brasil y Paraguay.

– Reunión de Jefes y Jefas de Gobierno y Estado del Banco del Sur. Fecha: 22 de abril de 2016. Lugar: Secretaría General de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), en la ciudad de Quito, Ecuador. Objetivo: Ratificar al más alto nivel político las acciones necesarias para la puesta en marcha del Banco del Sur, así como establecer el cronograma de su implementación.

Hacia una nueva arquitectura financiera: el Banco del Sur

En el 2007, los presidentes de siete países de la UNASUR firmaron el Acta Fundacional del Banco del Sur (Néstor Carlos Kirchner – Argentina, Evo Morales Ayma – Bolivia, Luis Inácio Lula da Silva – Brasil, Rafael Correa Delgado – Ecuador, Tabaré Vázquez Rosas – Uruguay, Hugo Chávez Frías – Venezuela, Nicanor Duarte Frutos – Paraguay). De ellos, cinco países han ratificado el Convenio Constitutivo: Bolivia, Venezuela, Ecuador, Argentina y Uruguay.

El Banco del Sur (BDS) surgió  a partir de la iniciativa de Argentina, propuesta por Kirchner al presidente de Brasil, Lula da Silva a fines del año 2002. Desde entonces, sus ministros de Economía, presidentes de los Bancos Centrales y otros expertos de ambos países trabajaron e impulsaron la idea del proyecto económico-financiero en el continente. La importancia que el Presidente brasileño otorgó a las relaciones regionales y a su desarrollo, determinaron la invitación e inserción de los países del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y posteriormente de los países de la UNASUR, para concretar la creación de un banco regional.

Durante la Presidencia Pro-Témpore (PPT) de Ecuador en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en el 2015, y en las conversaciones al más alto nivel realizados previo a la IV Cumbre de la CELAC, que se llevó a cabo en Quito, en enero de 2016, en donde se traspasó la PPT a República Dominicana, Ecuador continuó impulsando la creación de la nueva y soberana arquitectura financiera regional. Donde la puesta en marcha del Banco del Sur será un elemento clave para fomentar el ahorro y el retorno de capitales de los países latinoamericanos que se encuentran en el exterior, abriendo nuevas posibilidades de financiamiento para  las iniciativas regionales.

En este encuentro, las conversaciones apuntaron a la necesidad de reunir a los Consejos Administrativos y de Ministros de Finanzas del Banco del Sur, para continuar con el proceso de aprobación de las acciones necesarias para iniciar las operaciones del mismo.

La convocatoria a las reuniones sobre el Banco del Sur, en la Cumbre de Jefas y Jefes de Estado de UNASUR, a desarrollarse en la ciudad de Quito, son producto de los diálogos mantenidos entre el presidente de Ecuador, Rafael Correa y la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, con la finalidad de proceder con la definición de asuntos administrativos y normativos para el inicio de actividades del Banco regional, como la designación de todos los miembros del Directorio Ejecutivo, Consejo Administrativo, reajuste de cronograma y aprobación de la modalidad operativa de la integración de aportes de capital, entre otros.

Coyuntura Global

La coyuntura global presenta nuevas oportunidades para concretar el funcionamiento del Banco del Sur. Según las estadísticas del Banco de Pagos Internacionales, América Latina tiene depositados más de USD 1.034.005 millones en el resto del mundo. Más del 75% de este monto está depositado e invertido en Estados Unidos. Sin embargo, la región tiene la necesidad de capitalizarse y recurre a financiamiento a través de préstamos de organismos multilaterales (de los países hegemónicos) o a través de inversión extranjera directa de las transnacionales de los mismos países hegemónicos. Con estos antecedentes, los países han tenido que ceder ante presiones del Banco Mundial para pagar indemnizaciones ilegítimas por arbitrajes de inversión y temen a sentencias judiciales de los Estados Unidos respecto a más arbitrajes de inversión.

En el contexto de la actual crisis financiera internacional, han surgido una serie de críticas sobre el poder del dólar, la banca, el capital financiero y su cooptación de los bancos centrales y se ha buscado diseñar mecanismos monetarios alternativos.

Las economías, incluso las avanzadas, registraron tasas de crecimiento negativas a octubre de 2015, pero en este escenario América Latina y el Caribe presenta un mayor déficit mostrando una caída de -14,67% frente al año anterior, es decir se redujo de USD. 5.799,39 miles de millones a USD. 4.948,60. Luego de una leve recuperación desde el 2010 al 2014, básicamente por las economías desarrolladas que han mantenido un crecimiento promedio entre el 2% y 5% anual, se percibe una seria contracción de la economía real a nivel mundial.

En el 2015, CEPAL señaló que las fuertes caídas en los precios de las materias primas y una menor demanda internacional por los productos que la región exporta, representaron disminuciones de    -3,0% y -0,4%, en año 2014 y 2013, respectivamente. El período entre 2013 y 2015 sería el de peor desempeño exportador de la región en ocho décadas con probabilidad de que las exportaciones de la región vuelvan a caer en  el año 2016, dadas las perspectivas poco optimistas de recuperación de los precios en este año debido al cambio de ciclo económico caracterizado por un exceso de liquidez, una caída de la demanda agregada, una menor capacidad de los países emergentes para absorber los impactos externos, la desaceleración de China, un crecimiento de los activos financieros por encima de la economía real y un cambio de signo en los flujos de capitales hacia la región.

Coyuntura Regional

Las exportaciones globales han disminuido considerablemente en Latinoamérica y el Caribe. En el año 2014 disminuyeron en un -3,1%, en comparación con el año anterior, presionando a los países de la región a tomar medidas de ajuste. Las exportaciones intrarregionales a nivel de los países de la Unión de Naciones Suramericanas – UNASUR cayeron un -12,93%,  entre el año 2011 y 2014, pasando de USD. 126,13 mil millones  a USD. 99,59 mil millones. Una situación similar sucedió con las importaciones que, en el mismo periodo, cayeron un -21,04%, pasando de USD. 125,09 mil millones a USD. 108,93 mil millones.

La caída de exportaciones en maquinaria y equipo de transporte de Sudamérica se dio principalmente por la disminución de las importaciones de la economía más grande de la región: Brasil, en un 7,9% en el año 2014.

Por otra parte, el aumento de las tasas de interés por parte de los Estados Unidos provocó una restricción de la liquidez global de mayor magnitud que el aumento de dicha liquidez como efecto de la política monetaria expansiva del Japón y la Unión Europea, es decir, al incrementarse el costo de los recursos financieros en los mercados internacionales, el resultado de corto plazo será menores flujos de capitales hacia la región latinoamericana, en comparación con los registrados en años anteriores.

Falta de Liquidez y Fuentes de Financiamiento

De acuerdo a la CEPAL, al momento, el financiamiento externo ya se ve afectado principalmente por: a) el aumento relativo del riesgo soberano promedio de los países de la región, situación específica para Ecuador y Venezuela, países que al finalizar el 2014 aumentaron este índice pasando a 883 y 2.457 puntos respectivamente, y b) las bajas expectativas de crecimiento y la desaceleración en el ritmo de acumulación de las reservas.

En consecuencia, se ha dado un récord en la colocación de bonos soberanos y cuasi soberanos (empresas y bancos estatales). La falta de liquidez y fuentes de financiamiento para el desarrollo de los países de la región motivaron un aumento en la emisión de bonos,  superior a los USD. 133 mil millones durante la primera mitad del 2014. Brasil y México representaron el 74% del total de bonos emitidos; 42% y 32% respectivamente.

“La región está en una encrucijada: o sigue en el actual camino restringido por el contexto global, o se compromete por una inserción internacional más activa que privilegie la política industrial, la diversificación, la facilitación del comercio y la integración intrarregional”, afirmó Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

Las fuertes políticas de inversión pública y desarrollo endógeno en la región, ahora enfrentan presiones a sus reservas internacionales y han tenido que acudir a políticas de restricción de importaciones y al movimiento de capitales. Es previsible el impacto en la economía real de nuestros pueblos. El resto de países de la región se han visto obligados a devaluar sus monedas por el fin del ciclo de los precios altos de los commodities. Con el aumento en el nivel de poder adquisitivo y propensión al consumo importado de la población suramericana, la salida de divisas aumentará, ejerciendo presión sobre las reservas de los países de la Región. Esta presión no será aliviada dada la reprimarización de la exportación (soya, hidrocarburos, minerales) de nuestros países y la disminución de precios, como lo afirma el Econ. Andrés Arauz, Director Ejecutivo del Ecuador para el Banco del Sur.

Uno de los pasos a seguir para resolver esta situación, radica en la operativización del Banco del Sur a través del nombramiento de las respectivas autoridades y los aportes de capital (apenas $200 millones colectivamente en el primer año). Posteriormente,  es necesaria la subcontratación transitoria del proceso de colocación a un banco de desarrollo regional o a un banco de desarrollo nacional, lo que puede ejecutarse en dos meses.

Experiencias Exitosas de otros Bloques Regionales

La experiencia exitosa del Banco Europeo de inversiones en créditos evidencia que se pueden crear otros bancos multilaterales de desarrollo para fortalecer la integración regional en el mundo. De acuerdo a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo – UNCTAD, las iniciativas para diseñar y establecer estos bancos se han desarrollado recientemente con el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD, o Banco de los BRICS) y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIDB por sus siglas en inglés)  en función de las necesidades de desarrollo de infraestructura y la cantidad de reservas extranjeras en poder de las economías emergentes. Dichas reservas estarían, en parte, colocadas en fondos soberanos e invertidos en activos de bajo rendimiento de países desarrollados, y serían mejor empleados en las necesidades de infraestructura del mundo en desarrollo, sumados a rendimientos más altos.

El NBD se estableció para apoyar proyectos de infraestructura y desarrollo  sostenible entre los Estados miembros y otros países en desarrollo. Entre sus objetivos, el banco podría apoyar procesos de integración regional en diferentes partes del mundo. El banco se estableció con un capital autorizado de US$100 mil millones, un capital suscrito de US$50 mil millones y su alcance incluiría la movilización de recursos para infraestructura.  Dicho alcance podría ser expandido para incluir infraestructura para la integración regional a fin de maximizar su impacto. El NBD podría fortalecer el diálogo interregional y la cooperación. Su rol sería vital para estrechar los vínculos entre los países en desarrollo y los países con economías en transición, así como con los países desarrollados.

De acuerdo al Banco Asiático de Desarrollo (ADB por sus siglas en inglés), las necesidades de financiamiento de infraestructura en Asia serían  alrededor de $720 mil millones anuales en el periodo 2010 – 2020. Las aprobaciones de crédito del ABD alcanzarían solamente US$13 mil millones anuales, evidenciando una gran brecha de financiamiento para infraestructura. El AIDB fue establecido para llenar este vacío proveyendo financiamiento para proyectos de infraestructura en Asia y la región del Pacífico. Su capital autorizado es de US$ 100 mil millones.

Además de los proyectos nacionales de infraestructura, el banco financiaría proyectos de infraestructura regional para apoyar el comercio y un mayor desarrollo de las cadenas de producción de la región a través de la emisión de bonos en los mercados regionales y globales. De acuerdo a UNCTAD, junto con el NBD, el AIDB, puede ser una fuerza conductora para crear una cadena activa de bancos de desarrollo que colaboran unos con otros.

Los bancos podrían trabajar en conjunto con bancos multilaterales como el Banco Mundial, bancos regionales de desarrollo como el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo y el Banco interamericano de Desarrollo, bancos subregionales como la Corporación Andina de Fomento y varios bancos nacionales de desarrollo. Las modalidades de cooperación podrían incluir el cofinanciamiento de grandes proyectos, mediante la competencia pero principalmente la cooperación, para crear externalidades valiosas con otras instituciones financieras de desarrollo.

Importancia del Banco del Sur

El Banco del Sur – BDS ante la crisis revelada en varios indicadores macroeconómicos, propone incorporar, dentro de sus políticas de acuerdo, a su Convenio Constitutivo:

  • Frente al comercio

Actuar como una institución de banca de desarrollo que financie proyectos de gran envergadura asociados a las soberanías regionales (alimentaria, energética, salud, de los recursos naturales y del conocimiento), que la banca multilateral convencional no financia y que permitirá la ampliación de potencialidades regionales procurando la sustitución de las importaciones extrarregionales por regionales.

  • Frente a la falta de inversión

A través de la mitigación de riesgos y del financiamiento de proyectos estratégicos regionales sostenibles de largo plazo, el BDS contribuirá a un efecto de retorno de las inversiones y de las reservas de los países de la región que actualmente se encuentran colocadas en las grandes economías con bajos niveles de rentabilidad.

  • Frente a la deuda y falta de liquidez

Como consecuencia del cambio de ciclo económico, de la subida de tasas de interés, de la ralentización del comercio global, que han provocado austeridad fiscal, falta de liquidez y en muchos países, dificultad para cumplir con sus planes nacionales de desarrollo, el BDS financiará proyectos que contribuyan a mantener los niveles de crecimiento, a través del mejoramiento multidimensional del desarrollo.

Futuras Dimensiones del Banco del Sur

El capital suscrito del Banco es de siete mil millones de dólares (USD 7.000.000.000) y se incrementará en la proporción que decida el Consejo de Ministros. Adicionalmente, se espera el ingreso del resto de países de UNASUR que no han suscrito el convenio, así como el aumento del capital por razones de captaciones y colocaciones propias de una entidad financiera regional.

El Decreto Constitutivo del BDS, especifica que el monto de capital autorizado asciende a la cantidad de veinte mil millones de dólares (USD 20.000.000.000), representado por veinte mil (20.000) Acciones Ordinarias nominativas con valor nominal de un millón de dólares cada una.

Economía Crítica