Arranca la 37 cumbre de Caricom con su recurrente llamado a la integración

Las reuniones de la 37 cumbre semestral de la Comunidad del Caribe (Caricom) arrancaron en Guyana con el ya recurrente llamado de sus mandatarios a profundizar en la integración regional como herramienta clave de desarrollo económico.

Así, el presidente de Surinam, Desi Bouterse, instó a los Estados productores de petróleo a buscar vías para mejorar los servicios de conexión con el resto de la región y elevar el grado de industrialización de su oferta para que esta no sea tan dependiente de la cotización internacional de las materias primas.

Este llamado tiene lugar menos de una semana después de que el gigante petrolero estadounidense Exxon Mobil anunciara el descubrimiento de un nuevo yacimiento con cerca de 1.400 millones de barriles de petróleo frente a las costas de Guyana, miembro de Caricom.

“Esos países miembros de Caricom y del Caribe en general, que han sido dependientes de los sectores extractivos, necesitan reunirse para ver cómo pueden pasar de la exportación de materias primas a la venta de productos industriales”, defendió.

En ese sentido, añadió que tienen “que unir esfuerzos tanto a nivel nacional como regional para considerar formas efectivas de industrializar nuestras economías y mejorar seriamente nuestro sector servicios mediante la vinculación de la productividad con la conectividad”, dijo.

Trinidad y Tobago, Barbados y Surinam son los países integrantes de Caricom que producen petróleo en cantidades comerciales, mientras que Surinam y Guyana son también grandes productores y exportadores de oro y bauxita.

Bouterse también hizo un llamado a profundizar en las relaciones turísticas con República Dominicana -que no forma parte de Caricom- así como con el esto de los integrantes de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) para elaborar estrategias conjuntas de marketing turístico.

También insistió en la importancia de impulsar una mayor integración regional el secretario general de Caricom, Irwin La Rocque, quien aseguró que “tenemos muchas pruebas en las cuatro décadas (de vida de la organización regional) del valor que supone la puesta en común de nuestras habilidades y recursos”.

Así, adelantó que durante estos dos días de reuniones se van “a discutir qué acciones se pueden tomar colectivamente para mejorar la vida de todos” los ciudadanos.

“Por ejemplo, vamos a abordar el tema de la delincuencia y la seguridad, y cómo podemos mejorar el marco regional y la colaboración en la lucha contra esta creciente amenaza para nuestra seguridad y desarrollo”, apuntó.

Otros temas que serán discutidos son cómo reducir el riesgo que supone que la banca internacional esté cortando relaciones con la regional por miedo al lavado de dinero, el fortalecimiento de las relaciones con Cuba y los conflictos territoriales entre Venezuela y Guyana, y entre Belice y Guatemala.

Los jefes de Estado de Caricom también tienen previsto reunirse hoy a puerta cerrada con la presidenta de Chile, Michelle Bachlete, para “fortalecer las áreas de interés común, incluyendo la preparación ante desastres y el cambio climático”, según detalló LaRocque.

Aunque no está en el orden del día, en la cumbre también se discutirán las posibles implicaciones de la salida del Reino Unido de la Unión Europea (lo que se conoce como “brexit”) en el Caribe, tal y como ya se adelantó durante la ceremonia de apertura que tuvo lugar anoche en el Centro Nacional de Cultura de Georgetown.

El Día


Caricom analiza cómo avanzar al mercado único

La Comunidad del Caribe (Caricom) emprendió ayer un debate sobre “las cuestiones más espinosas” que están impidiendo a la organización regional completar la plena aplicación del Mercado Común de la Comunidad del Caribe (CSME).

Así lo confirmó ayer el primer ministro de Barbados, Freundel Stuart, responsable de la agenda para la implementación del CSME, durante la primera jornada de reuniones de la 37 cumbre semestral de Caricom, que se celebra hasta este miércoles en Guyana.

Aunque dijo no estar en condiciones de adelantar las propuestas que tienen sobre la mesa los mandatarios regionales, defendió que se trata de una medida muy beneficiosa para la población caribeña y que diez años después de su aprobación, ya ha mostrado sus frutos.

El primer ministro de Trinidad y Tobago, Keith Rowley, también adelantó que tiene previsto llamar la atención sobre la necesidad de dar un impulso a esta iniciativa, ahora que cumple 10 años y que sigue inacabada.

CIRCULACIÓN DE MERCANCÍAS

El CSME busca permitir la libre circulación de mercancías, recursos, mano de obra y servicios en la región, pero su plena aplicación se ha visto afectado por varios problemas, incluyendo acusaciones por parte de algunos países de la región, de que sus nacionales no están siendo autorizados a entrar libremente en otros Estados miembros.

Además, “en los últimos siete u ocho años nuestra región ha estado bajo la presión de los acontecimientos que tienen lugar en el entorno internacional. La mayoría de nuestros Estados miembros han tenido que estar mirando hacia dentro para garantizar que se ocupaban de los asuntos internos más apremiantes”, dijo Rowley.

Por ello, consideró necesario que en esta reunión se retomen “los temas espinosos que hay que resolver”, para determinar “cuáles son las montañas que hay que subir para llevar a la total o casi plena aplicación el CSME”.

FRACASO

Por su parte, el presidente de Caricom, Roosevelt Skerrit, dijo no entender “por qué no hemos completado la infraestructura esencial para facilitar el movimiento hacia un área efectiva de libre comercio, una comunidad significativa o un mercado y una economía únicos”.

Se preguntó por qué la iniciativa ha fracasado hasta ahora y no ha sido capaz de “ganar la tracción necesaria” y, aunque destacó que “hemos logrado algunos progresos”, particularmente en el ámbito de la libre circulación de mano de obra, pidió la colaboración de todos argumentando que “se necesitan dos manos para aplaudir”.

“Caricom no consiste en imponer políticas y programas a los Estados miembros, sino de empoderarlos por la vía democrática. Por tanto, una gran responsabilidad para desbloquear la situación recae en los propios Estados miembros”, aseguró.

El Nuevo Diario